
El PP reconoce que Vox marca el ritmo en las negociaciones autonómicas
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El Partido Popular (PP) ha asumido que Vox está marcando los tiempos en las negociaciones para la formación de gobiernos en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Esta situación se produce a pesar de que la dirección nacional del PP había fijado inicialmente la Semana Santa como fecha límite para alcanzar acuerdos.
“Los tiempos no los maneja el PP”, reconocieron fuentes del equipo de Alberto Núñez Feijóo, después de que este impusiera públicamente un plazo para las negociaciones. “No deberíamos entrar en el mes de abril sin un acuerdo”, había afirmado Feijóo.
La cercanía de la Semana Santa, una fecha sensible para anuncios políticos, añade presión a las negociaciones. Además, se espera que Juan Manuel Moreno revele tras las vacaciones la fecha de las elecciones andaluzas, previstas para finales de mayo o mediados de junio.
Andalucía cerrará el ciclo electoral autonómico iniciado en diciembre en Extremadura. Vox ha mejorado sus resultados en las tres citas ya celebradas, y en Castilla y León rozó el 19% de los votos.
El PP se juega en Andalucía la mayoría absoluta de Moreno, lograda en 2022 por un estrecho margen. La dirección popular es consciente de que si Vox supera el 20% de los votos, esa mayoría absoluta sería inalcanzable.
Andalucía es clave para la estrategia de Feijóo, ya que Moreno representa la cara supuestamente moderada de un partido que se ha escorado a la derecha. Feijóo ha encomendado a Moreno la tarea de lograr una segunda mayoría absoluta, algo que considera “dificilísimo”.
Los barones regionales piden calma
Los presidentes autonómicos que negocian su investidura también desean cerrar los acuerdos lo antes posible, pero rechazan los plazos impuestos por Feijóo. Jorge Azcón, presidente en funciones de Aragón, afirmó que “lo importante es que haya un buen acuerdo”, y que la negociación se lleve a cabo con “discreción”.
Azcón advirtió sobre la dificultad de las negociaciones a varias bandas, con la intervención de la dirección nacional. Señaló que Vox aún no ha definido su papel en el nuevo gobierno, lo que dificulta el avance de las conversaciones.
En Extremadura, la situación es similar. Fuentes del PP extremeño aseguran que no comunicarán nada sobre el acuerdo hasta que esté cerrado, y que la discreción es fundamental para lograr un buen resultado. Aunque el pacto está “muy avanzado”, aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.
En Castilla y León, la negociación apenas ha comenzado, y el primer acuerdo a cerrar es el reparto del control de las Cortes. A diferencia de Extremadura y Aragón, donde Vox no logró la presidencia de los parlamentos autonómicos, en Castilla y León se buscará un acuerdo en este sentido.
Mientras los dirigentes autonómicos intentan cerrar los acuerdos, las direcciones nacionales de PP y Vox están cada vez más enfrentadas. Feijóo ha calificado de “antidemocrático” que Vox no les deje gobernar, y les acusó de tener un “planteamiento de adolescente” de la política. Abascal respondió acusando a Feijóo de “dinamitar las negociaciones”.
Además, Vox acusa al PP de azuzar la guerra interna entre la dirección ultra y ex compañeros del líder, como Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith. Feijóo ha negado estas acusaciones, calificándolas de “falsas” e “injustas”.













