
Obispo de Mondoñedo-Ferrol anima a jóvenes a considerar la vocación sacerdotal
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Con motivo de la festividad de San José y el Día del Seminario, el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, ha publicado una carta dirigida a los jóvenes, invitándolos a reflexionar sobre la posibilidad de seguir la vocación sacerdotal.
Bajo el lema “¿Y tú por qué no?”, el obispo García Cadiñanos aborda el desafío de proponer el sacerdocio en un contexto social cada vez más secularizado. Sin embargo, afirma que la vocación sacerdotal “no deja de ser una llamada que el corazón inquieto de un joven puede abrazar como proyecto de futuro”.
Un “retorno a lo religioso” entre los jóvenes
En su mensaje, García Cadiñanos observa un “retorno a lo religioso” entre las nuevas generaciones, aunque reconoce que no se trata de un fenómeno masivo.
Describe a jóvenes que se sienten “desencantados con promesas vacías de progreso” y que, en consecuencia, buscan respuestas a sus preguntas más profundas. También se refiere a aquellos que descubren la fe como “un horizonte nuevo y magnético”.
Ante esta realidad, el obispo destaca la importancia de “fomentar una cultura vocacional” que impulse a los jóvenes a cuestionarse sobre el sentido de la vida y su papel en el mundo.
El Seminario: un espacio para la reflexión y la oración
El obispo resalta el papel del Seminario como un espacio propicio para la “libertad, la profundidad, el silencio, el estudio y la oración”.
Pone como ejemplo a los cinco seminaristas que actualmente forman parte de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, a quienes considera “signos visibles y concretos de que Dios sigue llamando hoy” y “una esperanza real para nuestras comunidades”.
Un llamado a la valentía y la entrega
García Cadiñanos define al sacerdote como “aquél que desea ser puente en una sociedad fracturada y ensimismada”. Anima a los jóvenes que sientan el deseo de una vida con propósito a superar el miedo y a considerar la vocación sacerdotal.
“No es un camino para superhéroes, sino para hombres valientes que confían en que Dios no quita nada y lo da todo.
Si sientes que tu corazón late con este deseo de entrega… ¿por qué no?
Deja tus redes y ponte en camino”, concluye el obispo.












