
HALLAZGO EN ALICANTE REVELA CÓMO SE TEJÍAN TELAS HACE 3.500 AÑOS
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Un equipo de investigadores ha logrado reconstruir parcialmente un telar prehistórico de hace aproximadamente 3.500 años. El hallazgo se produjo en el yacimiento de Cabezo Redondo, en Alicante, y ofrece una valiosa perspectiva sobre la producción textil durante la Edad del Bronce en la península ibérica.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Alicante, la Universidad de Granada y la Universitat de València, fue publicado en la revista Antiquity. El descubrimiento destaca por la excepcional conservación de elementos raramente encontrados en contextos arqueológicos.
Un telar único conservado por el fuego
Además de las tradicionales pesas de arcilla, se identificaron restos carbonizados de madera y cuerdas vegetales, permitiendo la reconstrucción parcial de la estructura del telar. La excepcional conservación se atribuye a un incendio que afectó el asentamiento hace unos 3.500 años. Según el catedrático Gabriel García Atiénzar, el colapso del techo tras el incendio creó un contexto sellado que favoreció la preservación de los restos.
Bajo los escombros se encontraron maderos carbonizados, pesas de barro y cuerdas de esparto, lo que permitió a los investigadores identificar con claridad la estructura del telar. Ricardo Basso Rial, otro de los investigadores, señaló que el conjunto de 44 pesas cilíndricas con perforación central es característico de un telar vertical de pesas.
También se hallaron vigas de madera de pino dispuestas en paralelo. Las más gruesas correspondían a los postes verticales del bastidor, mientras que las más estrechas se interpretan como barras horizontales. Se identificaron fibras trenzadas de esparto y restos de cordones en las perforaciones de algunas pesas, probablemente utilizados para fijar los hilos de la urdimbre.
Funcionamiento y materiales del telar
Los telares con pesas eran comunes en la prehistoria europea y mediterránea. Funcionaban disponiendo los hilos verticalmente, tensados mediante pesas en la parte inferior. El análisis de los restos reveló que la madera utilizada pertenecía al pino carrasco, una especie local seleccionada cuidadosamente. La observación de los anillos de crecimiento sugiere que las vigas procedían de árboles longevos, lo que indica una elección deliberada de materiales resistentes.
La “revolución textil” de la Edad del Bronce
Los investigadores sugieren que este telar no solo se utilizaba para fabricar tejidos simples, sino también textiles más complejos. Basso Rial afirma que las características de las pesas del telar sugieren que podía producir tejidos densos y técnicamente complejos, incluyendo las primeras formas de sarga.
Este hallazgo se enmarca en la “revolución textil” de la Edad del Bronce europea, caracterizada por innovaciones técnicas y cambios económicos. Este fenómeno fue resultado de la combinación de factores como el desarrollo de la ganadería orientada a la lana, la mejora de herramientas y la intensificación de la producción.
Además, las evidencias bioantropológicas apuntan a un papel central de las mujeres en estas actividades. En varias sepulturas del asentamiento se han identificado mujeres con un desgaste dental característico asociado al trabajo de hilado.
El yacimiento de Cabezo Redondo se confirma como un sitio clave para comprender la organización social y económica de la Edad del Bronce en España, destacando como un importante centro político y económico durante el segundo milenio antes de Cristo.













