
SALUD BUCODENTAL: EXPERTOS ADVIERTEN SOBRE LOS RIESGOS DE IGNORAR LAS ENFERMEDADES PERIODONTALES
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En el marco del Día Mundial de la Salud Bucal, los expertos han alzado la voz para destacar la crucial importancia de una correcta higiene bucodental y la prevención de las enfermedades periodontales. Estas afecciones, que atacan las encías y los tejidos que sostienen los dientes, representan un desafío global de salud, afectando a cerca de mil millones de personas en todo el planeta y repercutiendo directamente en el bienestar general del organismo.
La importancia de la prevención
La doctora Elena Figueroa, miembro del Patronato de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), subraya que las principales afecciones bucodentales son la caries, que daña los dientes, y las enfermedades periodontales, centradas en las encías. La doctora enfatiza la importancia de estas últimas en su campo de actuación en la SEPA y en su trabajo en la facultad.
Uno de los mayores desafíos en la lucha contra estas enfermedades es el desconocimiento generalizado. Según la Dra.
Figueroa, la falta de atención a la salud oral no se debe tanto a factores económicos, ya que “siempre es más barato prevenir que curar”, sino a la normalización de síntomas que deberían ser una señal de alerta. La doctora lamenta que el sangrado de encías se considere normal, cuando es un síntoma de gingivitis que afecta a un alto porcentaje de la población.
El problema radica en la normalización de una patología que, si no se trata, puede evolucionar de gingivitis (inflamación y sangrado de encías) a periodontitis, una fase más grave que destruye el tejido de soporte del diente y puede provocar su pérdida.
Impacto en la salud general
Las consecuencias de las enfermedades periodontales no se limitan a la boca. La doctora Figueroa afirma que “la periodontitis está relacionada con hasta 57 enfermedades sistémicas”, convirtiendo la salud de las encías en un pilar fundamental de la salud integral. La doctora recalca que si la gente fuera consciente de esta conexión, todos querrían tener una boca sana.
Además, desmitifica el miedo al dentista, asegurando que los avances actuales garantizan tratamientos con mínimo o nulo sufrimiento, e insiste en la importancia de las revisiones periódicas para prevenir la aparición del dolor.
El papel de la genética y la higiene
La doctora Figueroa aclara que las enfermedades de las encías son complejas y requieren la presencia de bacterias para desarrollarse. Sin embargo, la genética influye en la respuesta de cada individuo frente a esas bacterias. Algunos pacientes tienen una respuesta inmune más exagerada, lo que los hace más propensos a desarrollar estas enfermedades. A pesar de esto, los hábitos de higiene oral compartidos en una misma familia pueden tener un impacto tan grande o incluso mayor que la predisposición genética.
Mitos sobre el mal aliento
Otro mito que la experta derriba es el del mal aliento o halitosis.
Contrario a la creencia popular, en la mayoría de los casos (90-95%) su origen es intraoral, causado principalmente por enfermedades periodontales. Las bacterias responsables de la periodontitis producen compuestos sulfurados volátiles, que generan el mal olor característico. Por lo tanto, para tratar la halitosis, es fundamental cuidar las encías.
Rutina de limpieza y advertencias sobre modas virales
La doctora Figueroa advierte que la mayoría de las personas no realiza correctamente la rutina de limpieza. La clave es cepillarse dos veces al día con una pasta de dientes fluorada y utilizar dispositivos de higiene interdental adecuados (seda dental para espacios pequeños o cepillos interdentales para espacios más grandes), según la recomendación de un profesional.
También desaconseja el uso de palillos, que pueden causar problemas al quedarse impactados en la encía y provocar abscesos.
Finalmente, la doctora Figueroa advierte sobre las modas virales de internet, como los blanqueamientos dentales sin control o los alineadores de sonrisa comprados online. La falta de supervisión profesional puede tener consecuencias devastadoras, desde desgastes que provocan sensibilidad y dolor hasta la pérdida de piezas dentales. El mensaje final es claro: la prevención y el asesoramiento por parte de un profesional son las únicas garantías para mantener una boca y un cuerpo sanos.













