Erri De Luca explora la vejez en su nuevo libro “La edad experimental

Erri De Luca explora la vejez en su nuevo libro "La edad experimental
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Erri De Luca explora la vejez en su nuevo libro "La edad experimental

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El reconocido escritor italiano Erri De Luca se adentra en la reflexión sobre el envejecimiento en su libro **”La edad experimental”**, publicado por Seix Barral. Esta obra, coescrita con su amiga Inès de la Fressange, surgió como complemento del documental homónimo que De Luca filmó, donde seguía sus pasos a medida que exploraba esta nueva etapa de la vida.

De Luca describe el cuerpo envejecido como “una máquina antigua y misteriosa”, y aborda esta fase vital como un explorador que busca comprender y aprovechar al máximo el tiempo.

Un testimonio personal sobre el envejecimiento

De Luca enfatiza que su experiencia es solo un ejemplo de “vejez experimental”, subrayando que cada individuo vive este proceso de manera única. Su enfoque literario, caracterizado por la voz en primera persona, evita caer en tópicos y generalidades sobre la vejez. No hay sabiduría convencional, achaques exagerados ni glorificaciones innecesarias; en cambio, ofrece una perspectiva honesta y personal.

El autor, conocido por su espíritu libre, recuerda su juventud marcada por experiencias como trabajar como albañil, participar en movimientos de izquierda y viajar a países en guerra. Estas vivencias tempranas forjaron su convicción de vivir acorde a sus principios.

Su llegada a la literatura fue tardía, cerca de los cuarenta años, lo que le permitió abordar la escritura con la madurez de quien ha vivido intensamente. “La edad experimental” no es una excepción en su obra, ofreciendo nuevas perspectivas y matices sobre temas recurrentes en su trayectoria.

Envejecer sin resignación

De Luca rechaza la idea de la vejez como una etapa de renuncias y se propone vivir con la mayor plenitud posible. Esto implica un cuidado consciente de la salud a través de la alimentación, el deporte y los hábitos saludables, no tanto para prolongar la vida, sino para asegurar una existencia digna.

Continúa practicando alpinismo, que utiliza como metáfora de la vejez: no una caída, sino un ascenso hacia la cima. El objetivo no es solo alcanzar la cumbre, sino disfrutar del camino, un camino que requiere esfuerzo y actividad constante. De Luca presenta la vejez como un aprendizaje continuo.

Contrariamente a la idea que equipara al anciano con el niño en términos de dependencia, De Luca rescata la capacidad de aprender y asombrarse ante las pequeñas maravillas cotidianas. Destaca la importancia del juego, del estudio de idiomas y de la memorización de versos como gimnasia mental. No obstante, no ignora los aspectos amargos de la vejez, como la pérdida de amigos, pero se resiste a la nostalgia, acogiendo los recuerdos con serenidad.

Su prosa celebra la belleza de cada día y la importancia de amar, ya sea a una persona o a una actividad, como una actitud esencial en la vejez.

La perspectiva de Inès de la Fressange

En esta ocasión, De Luca comparte la autoría con Inès de la Fressange, modelo y autora de guías de estilo. Consciente de la importancia de la imagen y la evolución corporal en la tercera edad, invita a De la Fressange a compartir sus reflexiones. La modelo, en contra de los prejuicios, aboga por la sobriedad en la apariencia y en la vida, priorizando la amistad, la naturaleza, los libros y la meditación.

De la Fressange celebra que la moda actual permita a personas de todas las edades vestir con desenfado y sentirse cómodas. Considera que la elegancia reside en la sencillez y en el alma de las personas, valorando más a aquellos que se asemejan a monjes que a ídolos.

Comparte su interés por las nuevas generaciones, escuchando y apoyando a quienes comienzan sus carreras, convencida del poder del efecto mariposa. “Somos nosotros los que decidimos lo que se transmite”, afirma.

Un acto de gratitud

Erri De Luca procura conversar con el público antes de sus presentaciones literarias, un gesto que refleja la humildad y cercanía presentes en su obra. Leerlo es como escuchar a un amigo que invita a reflexionar sobre la vida de manera amigable.

“Solo necesito conseguir que me dé tiempo a decir gracias”, escribe, reconociendo la gratitud como una forma de estar en el mundo. Su obra abraza la naturaleza, el estudio y la amistad como una oposición al abandono, la derrota y la muerte.

En definitiva, “La edad experimental” es una invitación a vivir la vejez sin mitificarla ni degradarla, como una etapa más para habitar este planeta con tranquilidad.