
UNIDAD PIONERA EN GALICIA HUMANIZA LA ALIMENTACIÓN DE PACIENTES CON DISFAGIA
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La Asociación Compostelana de Esclerosis Múltiple, Parkinson, ELA y otras enfermedades neurodegenerativas (ACEM) ha puesto en marcha DISFAGAL, una unidad pionera en Galicia destinada a mejorar la calidad de vida de pacientes con disfagia. Esta condición, común en enfermedades neurodegenerativas, dificulta o imposibilita la deglución de alimentos, conllevando riesgos de atragantamiento, aislamiento social y desnutrición.
Un enfoque multidisciplinar para combatir la disfagia
DISFAGAL integra logopedia, dietética y psicología para ofrecer una atención integral a los pacientes. La unidad busca humanizar la alimentación, devolviendo el placer de comer y combatiendo el aislamiento que a menudo acompaña a la disfagia. La psicóloga Isabel García destaca que la comida es un acto social fundamental, y cuando se convierte en una fuente de miedo, el paciente tiende a aislarse.
Desde el punto de vista nutricional, la dietista Claudia Gómez advierte sobre los riesgos de una dieta triturada (túrmix) mal planteada, que puede llevar a la pérdida de peso, desnutrición, déficit proteico y deshidratación.
La monotonía de los sabores también puede provocar rechazo a la comida y pérdida de apetito.
¿Cómo funciona DISFAGAL?
La logopeda y coordinadora Jessi Arufe realiza la primera valoración del paciente, utilizando ecografía y otros equipos para evaluar el funcionamiento de las estructuras implicadas en la deglución y establecer un plan de trabajo muscular. A partir de esta valoración, se determina la intervención de las áreas de dietética y psicología.
Según Marcos Moure, director de ACEM, el trabajo coordinado de los profesionales permite obtener resultados significativamente mejores que los que se lograrían de forma aislada. El objetivo principal es reconstruir la experiencia de comer, utilizando técnicas y equipos innovadores para devolver a los pacientes sabores que creían perdidos.
Reconstruyendo la experiencia de comer
Equipos como el Air Set permiten crear espumas aireadas, mientras que sifones y gelatinas ayudan a recuperar sabores. “Puedes espumar un brócoli y, aunque sea líquido, sabe a brócoli.
Esto es maravilloso, por ejemplo, para las personas con ELA que ya no pueden deglutir”, explica la logopeda.
A nivel psicológico, este enfoque es crucial para combatir la desensibilización provocada por los purés convencionales. La psicóloga Isabel García argumenta que permitir al paciente volver a experimentar la textura y el sabor de alimentos específicos, como el pollo, contribuye a rehabilitar esa parte perdida.
La dietista Claudia Gómez diseña menús personalizados siguiendo el patrón de la dieta mediterránea y estructurando la ingesta en cinco tomas para reducir la fatiga. El proceso incluye triturar los alimentos individualmente para mantener su sabor original y utilizar gelificantes y moldes para devolverles una apariencia similar a la original. Así, un puré de pollo puede presentarse con la forma de un filete, mejorando la aceptación y el apetito.
Un proyecto con beneficios para el sistema sanitario
Inspirada en el modelo de Parkinson de Tenerife, la iniciativa busca ser eficiente y beneficiosa para el sistema público.
Marcos Moure explica que la disfagia es una causa frecuente de neumonías por aspiración, cuyos ingresos hospitalarios suponen un coste elevado. DISFAGAL ofrece un servicio profesionalizado a un coste inferior, previniendo complicaciones y reduciendo la carga hospitalaria.
El proyecto, que se gestó durante un año, ya ha dado sus primeros pasos y está en conversaciones con el SERGAS para establecer una colaboración. Cuentan con el apoyo del jefe de neurología, el doctor Prieto, quien considera la unidad como “necesaria”. Se espera que la unidad esté funcionando a pleno rendimiento antes del verano, atendiendo entre 70 y 80 personas a finales de año.













