
Predicción de la Aemet: Primavera más cálida de lo habitual en Cantabria
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La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica una primavera más cálida de lo normal en Cantabria. Sergio Fernández, delegado de la Aemet en la región, ha indicado que las temperaturas podrían superar entre 0,5 y 1 grado los valores habituales para esta estación.
Incertidumbre en las Precipitaciones
En cuanto a las lluvias, la predicción es menos clara.
Los modelos no señalan si la primavera será húmeda o seca, por lo que se espera que las precipitaciones se mantengan en niveles normales, aunque con cierta incertidumbre.
Semana Santa: Pronóstico Incierto a Corto Plazo
Respecto a la Semana Santa, Fernández ha pedido paciencia, advirtiendo que es demasiado pronto para un pronóstico fiable. Si bien los modelos no son consistentes, descarta una semana tan cálida como la actual, anticipando un tiempo fresco y típico de principios de abril.
Se prevé un tiempo variable e inestable, con posibilidad de chubascos alternados con sol, lo que permitirá disfrutar de algunos momentos de la Semana Santa.
Anomalía Climática Reciente
La semana reciente ha presentado un tiempo anómalo, con calor inusual y ausencia de lluvias, debido a la borrasca Therese, que ha favorecido la llegada de vientos del sur y una masa de aire cálida y seca. Sin embargo, este periodo de bonanza climática terminará este fin de semana, con un giro del viento al oeste-norte que provocará un descenso de las temperaturas hacia valores más típicos de marzo.
Balance del Invierno: Contrastes y Temperaturas Elevadas
El invierno ha sido de contrastes, con un balance general “muy cálido”, superando en un grado la media.
Febrero destacó especialmente, con temperaturas hasta dos grados por encima de lo normal, lo que contribuyó a episodios de incendios forestales. La nota fría se produjo durante las vacaciones de Navidad.
En cuanto a las precipitaciones, el invierno ha sido “seco, pero por muy poco”, casi normal, con “bastantes días de lluvia” pero una precipitación acumulada escasa.
El invierno también se caracterizó por la presencia de “bastantes borrascas” que trajeron vientos del suroeste y temperaturas elevadas para la época.













