
¿Ser autónomo o asalariado? Un debate abierto sobre el futuro del trabajo en España
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El eterno debate entre ser asalariado o autónomo sigue vigente en España. Mientras muchos trabajadores valoran la estabilidad de una nómina fija, las vacaciones pagadas y la protección social, algunos empresarios cuestionan si este modelo es realmente el más eficiente para la economía y la productividad.
El trabajo por cuenta propia ofrece libertad, pero también implica mayor responsabilidad. El autónomo gestiona sus ingresos, paga sus cotizaciones y asume los riesgos del negocio. Este contraste entre seguridad y autonomía alimenta un debate cada vez más intenso en ciertos sectores.
La visión de un empresario del transporte
Sergio Laina, empresario del sector del transporte, ha generado polémica al afirmar que “España iría mucho mejor si todos fuésemos autónomos”.
En una entrevista, defendió que la productividad aumenta cuando el trabajador es responsable directo de su negocio o herramienta de trabajo. Según su experiencia, el rendimiento de un conductor mejora notablemente al pasar de asalariado a autónomo.
“Cuando el camión es tuyo y eres autónomo se rompe menos, gasta menos. Eres el doble de productivo”, explicó Laina.
Su propuesta es que las empresas paguen una cantidad mayor al trabajador para que este gestione sus propios gastos, cotizaciones o seguros. “Yo te pago tus 5.000 euros al mes o 4.000, lo que corresponda, y de ahí tú te pagas tu seguridad social o lo que sea”, señaló, convencido de que este sistema cambiaría la mentalidad laboral del país.
Productividad vs.
Seguridad
Laina argumenta que la diferencia entre un trabajador asalariado y un autónomo es evidente en su sector. Recordó el caso de un conductor que, al convertirse en autónomo, multiplicó su rendimiento, pasando de tres o cuatro viajes diarios a nueve o diez. Para él, la clave está en la motivación: cuando el ingreso depende del esfuerzo, el trabajador cuida más el equipo, optimiza el tiempo y aumenta la productividad.
Además, defiende el pago por rendimiento, criticando que el sistema actual no premia suficientemente el esfuerzo individual. “Hay que empezar a pagar a la gente por productividad, no por horas”, afirmó, cuestionando que un trabajador que realiza cinco servicios diarios cobre lo mismo que otro que hace el doble.
La falta de mano de obra cualificada
Más allá del debate sobre el modelo laboral, Laina alertó sobre la falta de trabajadores cualificados en muchos sectores.
“Falta mano de obra y no hay profesionales, no hay camioneros, no hay fontaneros, no hay carpinteros”, advirtió.
Esta escasez está obligando a algunas empresas a buscar conductores en países latinoamericanos. Laina también criticó la presión fiscal sobre trabajadores y empresarios, cuestionando que se les quite “el 45% o el 48% de su nómina”.
Además, lamentó que cada vez menos jóvenes aspiren a crear empresas o trabajar por cuenta propia. “La mentalidad que tenemos en España, la gente joven, es ser funcionarios. Así no nos va a ir bien”, aseguró.
La otra cara del emprendimiento
Laina reconoció la presión constante que implica dirigir una empresa, incluyendo la gestión de flotas, trabajadores y la resolución de problemas.
“La presión que llevo encima cada día creo que no está pagada”, admitió.
A pesar de ello, animó a quienes quieran emprender a hacerlo con ambición y constancia: “Hay que trabajar, tener ilusión y no conformarse”.












