
PEPE MORAL ESCAPA DE UNA COGIDA MILAGROSA EN LAS VENTAS
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Eran las seis y doce de la tarde cuando Pepe Moral se persignaba frente a la puerta de chiqueros en la plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Un imponente toro de 670 kilos emergía por el pasadizo, presagio de peligro.
El toro, de nombre Curandero, se dirigió inicialmente hacia el número 2, aparentemente ignorando al torero. Sin embargo, pronto fijó su atención en Moral, quien aguardaba en la tradicional espera para ejecutar la portagayola. En un instante que desafió al destino, el torero logró salvarse de una cogida segura.
El toro de Cuadri se frenó abruptamente, y Moral, al incorporarse, perdió el equilibrio.
Cayó a la arena, con los pitones rozando su pecho y cabeza, y las pezuñas levantando polvo. Milagrosamente, el torero sevillano escapó ileso de este dramático encuentro. Vestido de tirita y oro, Moral enfrentaba a Curandero, un toro al que lidiaria con valentía, ganando terreno en la arena.
FAENA VALIENTE Y ENTREGA TOTAL
Tras un desacertado tercio de banderillas, Moral, brindando su faena al público, demostró un enorme mérito al plantarse frente al imponente animal. El toro, que no pasaba y se quedaba muy corto, representaba un peligro constante.
Con aplomo, el torero le presentó la muleta por ambos lados, ejecutando muletazos de gran valor, tragando mucho terreno y lidiando sobre las piernas en el ecuador de la faena.
Por el lado izquierdo, el toro era aún más complicado, pero Moral, con la experiencia de haber tocado fondo, logró robarle algunos zurdazos de enorme valor, metiendo los riñones y entregándose por completo a la lidia.
EL ACERO LE NIEGA EL ÉXITO
La espada fue su talón de Aquiles. Tras varios intentos fallidos, escuchó dos avisos (el tercero fue perdonado). Al final, su actuación se saldó con silencio tras los avisos del palco.
La corrida, la primera de la temporada en Las Ventas el 22 de marzo de 2026, contó con toros de Celestino Cuadri. Además de Pepe Moral, participaron Damián Castaño y Gómez del Pilar.
Antes del inicio, se guardó un minuto de silencio en memoria de los aficionados y profesionales del toro fallecidos durante el invierno.













