ANTONIO ALONSO: GENÉTICA FORENSE, MEMORIA HISTÓRICA Y LA VERGÜENZA DEL 11-M

ANTONIO ALONSO: GENÉTICA FORENSE, MEMORIA HISTÓRICA Y LA VERGÜENZA DEL 11-M
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ANTONIO ALONSO: GENÉTICA FORENSE, MEMORIA HISTÓRICA Y LA VERGÜENZA DEL 11-M

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Antonio Alonso, genetista forense, ha plasmado su dilatada y fascinante trayectoria profesional en el libro “La huella invisible”. En esta obra, describe algunos de los casos más relevantes en los que participó, desde el asesinato de Lasa y Zabala hasta los atentados del 11-M, el accidente del Yak-42 y la identificación de víctimas de la Guerra Civil. Su relato documenta cómo el análisis de ADN ha transformado la historia de España.

El ADN: Una Huella Persistente

Alonso destaca la persistencia del ADN, incluso después del lavado de la ropa. Esta “huella invisible” puede condicionar investigaciones, ya que la ropa puede contener el ADN de personas con las que convivimos. En investigaciones de casos graves como el abuso sexual infantil, la prueba de ADN debe interpretarse dentro de un contexto, ya que la genética por sí sola no resuelve delitos.

La mayor sensibilidad en la detección de ADN presenta ventajas y desafíos. Si bien permite obtener ADN de cantidades mínimas, también puede complicar la identificación del ADN relevante en la escena del crimen, generando mezclas complejas.

Cribados Poblacionales y la Reforma Legal Pendiente

Uno de los asuntos controvertidos son los cribados poblacionales para buscar culpables. Existe un proyecto de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para regular esta práctica. La propuesta incluye la investigación de ADN de manera sistemática en determinados cribados, en delitos graves donde las técnicas tradicionales no han dado resultados, siempre bajo estricto control judicial o fiscal para proteger los datos genéticos.

Alonso recuerda un caso resuelto en 2003 mediante un cribado genético en Campo de Criptana, donde se identificó al culpable de una agresión a través del cromosoma Y. Sin embargo, advierte sobre los riesgos de estigmatizar comunidades y la posibilidad de errores en función del parentesco.

Test Recreativos de ADN: Un Terreno Resbaladizo

La utilización de test recreativos de ADN para encontrar culpables, como en el caso del “asesino de Golden State” en California, plantea interrogantes. Las compañías que venden estos kits han debido incluir cláusulas para informar a los usuarios sobre el posible uso de su material genético en la búsqueda de sospechosos.

Lasa y Zabala: La Falsa Creencia de la Cal Viva

El caso de Lasa y Zabala reveló la creencia errónea sobre la capacidad de la cal viva para desaparecer restos orgánicos. Contrariamente a lo esperado, la cal viva produce una reacción exotérmica que inhibe la putrefacción y preserva el cuerpo. En este caso, el uso de cal viva se convirtió en una “firma” que relacionó el crimen con los GAL.

El Impacto Emocional de la Medicina Forense

Alonso recuerda el caso de Lasa y Zabala como especialmente impactante, por las vendas, apósitos y mordazas que evidenciaban la tortura. Sin embargo, la situación más grave fue la autopsia de las víctimas del 11-M, un evento que sobrepasó a todos. La solidaridad de equipos forenses, psicológicos y policiales permitió dar una respuesta rápida, aunque con errores.

Uno de los errores en la identificación de las víctimas del 11-M fue tomar ADN solo de los cadáveres no identificados por huella dactilar. La fragmentación de los cuerpos impidió reasociar completamente todos los restos. Esta experiencia llevó al desarrollo de un protocolo de actuación médico forense en casos de catástrofes, publicado en 2009.

Yak-42: Negligencia e Impunidad

Alonso califica de “infamia” la gestión del accidente del Yak-42 por parte de las autoridades militares sanitarias. Las exhumaciones revelaron restos de múltiples personas en ataúdes y la asignación aleatoria de cadáveres a nombres. Los familiares de las víctimas, votantes del PP en su mayoría, expresaron su indignación por el trato recibido.

Alonso explica la metáfora de los sombreros para ilustrar la mala identificación de los cadáveres: de los 30 cadáveres no analizados por los turcos, todos estaban mal identificados. Gracias a la prudencia del equipo turco, se pudo obtener ADN de los cadáveres y realizar la reconstrucción.

Teorías Conspirativas y Memoria Histórica

Alonso lamenta el desprecio por los hechos científicos y el intento de desprestigiar a los técnicos, como se vio en el 11-M. A pesar de las pruebas y la sentencia judicial, persisten teorías conspirativas. Considera “vergonzoso” que se sigan difundiendo estas teorías.

El análisis de ADN ha sido fundamental para la memoria histórica. Alonso destaca la importancia de la caja 198 del Valle de Cuelgamuros, que contenía restos de inhumaciones de 1936 en Ávila. Recalca que en el Valle de Cuelgamuros también hay restos del bando nacional, incluyendo vascos reclutados forzosamente.

Alonso subraya el valor humanitario de las ciencias forenses, que no diferencian bandos. Afirma que la incertidumbre de tener una persona desaparecida es difícil de superar, y que la búsqueda de desaparecidos puede convertirse en el centro de la vida de muchas personas.

Crímenes contra la Humanidad: Una Desolación Enorme

Alonso expresa su impotencia al saber que trabajar en crímenes contra la humanidad es como “sacar el agua del mar con una cuchara”. Menciona la masacre de Suva Reka en Kosovo, donde tuvo que declarar ante el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia, y lamenta la impunidad de los responsables de crímenes como los de Gaza y Ucrania.