
Granada vuelve a brillar como sede final de la Copa de España de fútbol sala
El Jaén Paraíso Interior ha vuelto a escribir una página dorada en su historia al conquistar este domingo su cuarta Copa de España. El conjunto jienense se ha impuesto al Barça en la final (4-2) en una agónica tanda de penaltis, después de que el partido y la prórroga concluyeran sin goles.
La gesta se ha producido en el Palacio de los Deportes de Granada, un escenario que ya es talismán para el equipo.
Allí se coronaron también en 2023, repitiendo un éxito que ya alcanzaron en 2015 y 2018 y que confirma su idilio con esta competición.
La final ha sido un pulso de máxima igualdad desde el primer minuto. El Barça ha llevado la iniciativa durante la primera mitad, generando las ocasiones más claras e incluso estrellando un balón en el doble palo que hizo temblar a la afición amarilla desplazada a Granada.
Sin embargo, el conjunto azulgrana se ha topado con un Jaén muy ordenado en defensa y con un portero, Carlos Espíndola, en estado de gracia.
El equipo andaluz también ha respondido con peligro en acciones de Mati Rosa o Rikelme, obligando a intervenir al meta rival, Dídac Plana.
Tras el descanso, el guion del encuentro se ha mantenido. El Barça ha insistido en su asedio sobre la portería rival, pero ha vuelto a chocar contra la muralla jienense y las paradas de enorme mérito de Espíndola.
Lejos de rendirse, y pese al desgaste y la acumulación de faltas, el Jaén no ha renunciado al ataque.
Eloy Rojas incluso ha estrellado un balón en el larguero en una de las mejores ocasiones del segundo tiempo, en una batalla física y mental con ambos equipos al límite.
La prórroga no ha roto la igualdad. El miedo a cometer un error definitivo y el cansancio han reducido los riesgos, y aunque ha habido ocasiones aisladas, el marcador no se ha movido, llevando la final a la suerte de los penaltis.
En la tanda de penaltis ha emergido definitivamente la figura de Espíndola.
El guardameta argentino se ha convertido en el gran protagonista al detener dos lanzamientos del Barça, desatando la locura entre los cerca de 5.000 aficionados jiennenses presentes en Granada.
El Jaén no ha fallado desde los once metros y ha certificado el 4-2 definitivo para levantar un título construido desde el sacrificio colectivo y la fe inquebrantable. Una vez más, Granada ha vuelto a ser territorio amarillo.













