La Guardia Revolucionaria toma el control en Irán ante la ausencia de liderazgo

La Guardia Revolucionaria toma el control en Irán ante la ausencia de liderazgo
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La Guardia Revolucionaria toma el control en Irán ante la ausencia de liderazgo

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La escalada bélica en Oriente Medio ha puesto de manifiesto la incertidumbre sobre quién detenta realmente el poder en Irán. La prolongada ausencia del nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, tras la muerte de su padre, ha desatado rumores y especulaciones sobre su estado. Esta situación ha sido aprovechada por la Guardia Revolucionaria, que, según analistas, se ha consolidado como el núcleo de poder de facto en el país.

Militarización del país

El analista de origen iraní Daniel Bashandeh ha señalado que el escenario político iraní se dirige hacia una “militarización”. Según Bashandeh, Irán posee “una estrategia militar, pero carece de una estrategia de país más allá del conflicto bélico”.

Esto ha fortalecido a la Guardia Revolucionaria, convirtiéndola en el principal centro de toma de decisiones. “Quienes toman las decisiones son las guardias revolucionarias en este momento”, afirmó Bashandeh.

Vacío de liderazgo

La falta de apariciones públicas de Mojtaba Jamenei, sustituidas por comunicados leídos en televisión, es un factor determinante. Bashandeh explica que, en un régimen autocrático como el iraní, la ausencia de un líder sugiere “otros movimientos internos”. Se estaría utilizando el apellido Jamenei para “mantener esa continuidad dentro del régimen” y hacer frente a la guerra, lo que evidencia la falta de una figura política o religiosa capaz de generar la misma lealtad que su predecesor.

Guerra encubierta

En paralelo, Israel y Estados Unidos mantienen una estrategia de “decapitación del régimen”.

Los asesinatos selectivos, como el del portavoz de la Guardia Revolucionaria o el del ministro de inteligencia iraní, demuestran la infiltración del Mosad, el servicio de inteligencia israelí. Bashandeh recordó que el ministro abatido “presumía hace justo un año de haber eliminado todas las redes de información del Mosad en Irán”.

Diferentes objetivos

Según el analista, los objetivos de las potencias no son idénticos. Mientras Israel busca “la hegemonía militar de la región” a través de una guerra larga que involucre a Estados Unidos, este último, bajo el mandato de Donald Trump, “seguramente quiera quitarse de encima este conflicto cuanto antes”. Para Bashandeh, la clave está en el control del mercado energético, el objetivo final de Estados Unidos en la región.

Riesgo de escalada

El experto advierte del peligro de que Donald Trump cumpla su amenaza de atacar infraestructuras civiles, como las plantas eléctricas, adoptando así la agenda de Netanyahu.

Esta acción sería “dramática” y dificultaría enormemente “el día después en Irán”. Bashandeh subraya que la población civil no solo sufre la represión del régimen, sino también “las consecuencias de esta guerra”.

Sin revolución a la vista

A pesar de la creciente impopularidad del régimen, no se vislumbra una revolución a corto plazo, ya que la disidencia se castiga con la ejecución. Respecto a una posible invasión terrestre, Bashandeh explica que Trump debe evaluar el alto coste político de las bajas norteamericanas, aunque recuerda que los presidentes, una vez iniciada una guerra, tienen “muy difícil salir si no consiguen sus objetivos”.

Un futuro incierto

El horizonte, según el analista, es el de una guerra de desgaste que aboca a Irán a “un callejón sin salida”. Sin interlocutores visibles para una negociación y con una estrategia puramente militar, el futuro del país es incierto.

“¿Con quién negociar?”, se pregunta Bashandeh, subrayando que, mientras tanto, “quienes están sufriendo más es el pueblo iraní”.