
La Cámara de Huesca activa su plan de choque para adaptar las empresas al incierto escenario global
El Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de la provincia de Huesca ha aprobado sus líneas estratégicas de actuación para 2026, un plan de acción diseñado para guiar al tejido empresarial en un contexto que el presidente de la entidad, Manuel Rodríguez Chesa, no duda en calificar como “revuelto”. El objetivo es ofrecer herramientas y certidumbre en un panorama económico y geopolítico marcado por una alta volatilidad, facilitando la adaptación de las compañías altoaragonesas a los nuevos desafíos.
A partir del análisis de la coyuntura y de sus efectos sobre la actividad empresarial, la Cámara ha definido una serie de objetivos prioritarios que orientarán su actuación a lo largo de este año. Aunque desde la institución aseguran que siguen “trabajando en la misma línea de siempre, prestando los servicios de todo tipo a las empresas”, su presidente ha reconocido la necesidad de actuar ante una “situación un poco rara que estamos viviendo”, marcada por la incertidumbre.
Una de las principales preocupaciones expresadas por Rodríguez Chesa es la incertidumbre política, que impacta directamente en la confianza empresarial. Por ello, desde el Consejo Aragonés de Cámaras se ha solicitado formalmente al nuevo gobierno autonómico que “estructuren rápidamente la composición del mismo para evitar esta incertidumbre que a las empresas, pues, de alguna forma nos afecta”. Según el presidente, esta parálisis provoca que haya proyectos detenidos y decisiones en el aire.
“Hay cosas paralizadas, hay cosas inquietas, hay cosas que no se sabe por dónde van a salir, y entonces, claro, a la empresa le genera esto una una intranquilidad importante”, ha lamentado.
Junto a la estabilidad política, la otra gran exigencia se centra en las infraestructuras. La Cámara reclama la “rapidez en la terminación de todas las obras de comunicación que tenemos dentro de la provincia, tanto carreteras como ferroviarias”. Rodríguez Chesa ha sido especialmente crítico con la ejecución de proyectos “a trocitos de pocos kilómetros”, una práctica que, en su opinión, “multiplican en el tiempo y en la parte económica por 2 o por 3”. Como ejemplos, ha citado la variante de Siétamo y las obras en Sabiñánigo, insistiendo en que la administración central debe presentar planes “muy concretos, muy claros y muy amplios”.
En este sentido, el presidente cameral ha vuelto a poner el foco en la Transversal Central del Pirineo, una infraestructura que considera estratégica y cuyo retraso es incomprensible.
“Una comunicación que debía ser del siglo pasado ya, cuando se entró en Europa se tenía que haber empezado por comunicarnos con con Europa, y todavía estamos ahora con el objetivo, con la vista puesta en el 2050”, ha sentenciado, subrayando la importancia capital de esta conexión para el futuro de la provincia.
Uno de los ejes principales del plan de acción 2026 es el refuerzo de la internacionalización. Los datos avalan esta apuesta: la provincia de Huesca alcanzó un volumen de exportación de 917 millones de euros, con un superávit comercial de más de 141 millones. Este proceso, que se vio impulsado durante la pandemia cuando muchas empresas buscaron fuera una salida a la crisis, se enfrenta ahora a nuevos desafíos como el conflicto en Irán, la peste porcina y la inestabilidad de precios en energía y materias primas.
Para sortear estos obstáculos, la estrategia pasa por la diversificación. Según ha explicado Manuel Rodríguez Chesa, “lo que estamos intentando es abrir nuevos caminos con Latinoamérica, con África, con otros países europeos en los que no había suficiente impacto de exportación, y eso es una de las áreas en que se va a trabajar muy intensamente durante este ejercicio”.
Ya se han producido los primeros contactos con países africanos para materializar esta reorientación hacia nuevos mercados.
La digitalización es otra de las grandes prioridades. La Cámara busca consolidar su papel como agente de referencia en asesoramiento TIC, con una atención especial a la adaptación de las pymes al sistema Verifactu. Aunque su implantación se ha pospuesto a 2027, la entidad ve este cambio normativo como una palanca para “impulsar la digitalización en las empresas” de una manera “más útil, práctica y sostenible”, acompañando a pymes y autónomos en un proceso que todavía genera dudas.
Además de la tecnología, el factor humano es fundamental. Por ello, se está potenciando el plan de relevo generacional, ya que “cada día se están viendo más casos donde hay un cierre, ya no se abre, porque no hay continuidad”.
Este programa busca evitar la desaparición de negocios viables por falta de sucesión. Junto a estas líneas, se seguirá trabajando en la defensa del plan cameral turístico y el observatorio de industria en Aragón, así como en la formación adaptada a las necesidades del territorio.
El plan de acción, que será sometido a la aprobación del Pleno de la institución la próxima semana, se complementa con la formulación de las cuentas anuales de 2025, que arrojan un resultado positivo. El objetivo final, ha concluido Rodríguez Chesa, es seguir “creciendo en los servicios prestados a a las empresas”, reforzando el papel de la Cámara como un pilar fundamental para el desarrollo económico de la provincia de Huesca.













