
Familia de Haitam pide justicia tras la difusión de videos de su muerte en Torremolinos
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La familia de Haitam Mejri, fallecido en diciembre tras una intervención policial en Torremolinos, ha solicitado al Gobierno y a la justicia que revisen los videos del incidente, los cuales han sido publicados recientemente. Según el hermano de Haitam, Nasser, las imágenes revelan un “asesinato encubierto” y no un enfrentamiento, contradiciendo la versión oficial inicial.
Petición de restricción del uso de pistolas Taser
En una rueda de prensa, junto a representantes de Con Málaga e Izquierda Unida (IU), se anunció que Sumar presentará una Proposición No de Ley para restringir el uso de las pistolas Taser a situaciones de riesgo vital. Se busca prohibir el uso en contacto directo y las descargas reiteradas, argumentando que la acumulación de descargas eléctricas puede ser fatal en ciertas personas.
Toni Morillas, coordinadora provincial de IU, denunció la “brutalidad” y el “racismo” en la intervención policial, calificándola de inaceptable en una democracia y exigiendo que no quede impune.
Detalles del incidente y controversias
Haitam Mejri falleció el 7 de diciembre en un locutorio de Torremolinos después de recibir múltiples descargas eléctricas de pistolas Taser, inhalar gas irritante, recibir golpes y ser inmovilizado. Inicialmente, los agentes policiales no informaron a los sanitarios sobre el uso de la Taser, indicando que Haitam se había “caído” durante la reducción.
La investigación fue archivada provisionalmente hasta recibir el informe definitivo de la autopsia. El Gobierno respaldó la actuación policial, afirmando que se habían cumplido los protocolos de “oportunidad, congruencia y proporcionalidad”.
Incumplimientos del protocolo denunciados
El hermano de Haitam enumeró presuntos incumplimientos del protocolo de uso de la Policía Nacional, que establece que las Taser deben ser la última opción en casos graves. Según la familia, Haitam estaba “nervioso y asustado”, pero colaboraba y no amenazó a los agentes.
La familia denuncia que se realizaron descargas “múltiples e indiscriminadas”, cuando el protocolo exige un uso “mínimo e indispensable”. Afirman que Haitam recibió once descargas en total, incluso después de estar esposado y sometido.
También critican el tiempo transcurrido entre el momento en que se dijo “este ya ha muerto” y el inicio de la reanimación, así como el uso de la Taser contra una persona en estado de agitación mental, algo desaconsejado por el fabricante.
Denuncia de falsedades y falta de respuesta institucional
La familia denuncia la falta de respuesta de las instituciones y acusa a los agentes de mentir y tergiversar los hechos. Cuestionan la versión de un supuesto intento de robo y de proclamas islamistas, que no se reflejan en los videos completos de la intervención.
Critican la respuesta del Gobierno, que afirmaba que la actuación había cumplido “escrupulosamente” el protocolo, a pesar de la existencia de videos que registraron lo ocurrido.
El diputado de IU denunció la falta de respuesta disciplinaria y la continuidad de los agentes en sus puestos. También criticaron la instrucción judicial, archivada provisionalmente, y la denegación de diligencias como la toma de testimonios.
La familia aún no tiene el informe completo de la autopsia y encargó un informe de parte que concluye que la intervención policial fue decisiva en la muerte. Piden que se aparte a los agentes de sus funciones y que se depuren responsabilidades.













