CUANDO EL ESTRECHO DE ORMUZ SE CIERRA: LOS OTROS CUELLOS DE BOTELLA DEL PETRÓLEO

CUANDO EL ESTRECHO DE ORMUZ SE CIERRA: LOS OTROS CUELLOS DE BOTELLA DEL PETRÓLEO
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CUANDO EL ESTRECHO DE ORMUZ SE CIERRA: LOS OTROS CUELLOS DE BOTELLA DEL PETRÓLEO

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El comercio mundial depende de puntos estratégicos que, al ser bloqueados, provocan un aumento en los costos y tiempos de transporte. El impacto no se limita al petróleo, sino que afecta a alimentos, fertilizantes y otros bienes.

LA VULNERABILIDAD DEL COMERCIO MARÍTIMO

Un análisis de Ebru Surucu-Balci (Universidad de Bradford) y Gokcay Balci (Universidad de Leeds), publicado en The Conversation, destaca que el comercio global se apoya en un número limitado de corredores marítimos. Las interrupciones en estos puntos críticos alteran el flujo de energía, alimentos y mercancías a nivel mundial, obligando a buscar rutas más largas y costosas, lo que impacta en los precios finales.

PUNTOS CLAVE EN EL MAPA MARÍTIMO

Canal de Suez

El Canal de Suez conecta el Mar Rojo con el Mediterráneo, ahorrando valiosos días de navegación entre Asia y Europa. Por esta vía transita cerca del 10% del comercio marítimo mundial, incluyendo el 22% del tráfico de contenedores, el 20% de los automóviles y el 10% del petróleo.

El encallamiento del buque Ever Given en 2021 paralizó el canal durante seis días, afectando mercancías valoradas en unos 10.000 millones de dólares. Los ataques en el Mar Rojo también han obligado a las navieras a rodear África, disminuyendo el tráfico en el canal y aumentando los costos.

Estrecho de Malaca

El Estrecho de Malaca, en el sudeste asiático, es crucial para el abastecimiento de China, Japón y Corea del Sur. Alrededor del 80% del petróleo que llega a China pasa por este corredor, lo que Pekín considera un problema estratégico. Este estrecho también es una vía importante para el comercio global, con altos volúmenes de crudo y automóviles.

El Estrecho de Malaca enfrenta riesgos como la piratería, con más de 130 incidentes reportados en 2025, y desastres naturales como el tsunami de 2004, que dañó infraestructuras.

Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo y es vital para el comercio energético mundial. Cerca del 39% del petróleo transportado por mar y el 20% del gas natural licuado pasan por este estrecho. La falta de alternativas claras para los países del Golfo hace que cualquier interrupción afecte la oferta global.

La crisis reciente ha demostrado esta vulnerabilidad, con ataques a barcos y cierres que han provocado una caída del tráfico y tensiones en el mercado, elevando el precio del crudo. Además del petróleo, el estrecho gestiona más de 26 millones de contenedores al año y exportaciones de fertilizantes.

Estrechos Turcos

El Bósforo y los Dardanelos conectan el Mar Negro con el Mediterráneo, facilitando la salida de mercancías importantes. Alrededor del 3% del comercio marítimo mundial transita por estos pasos, incluyendo el 20% del trigo exportado por Ucrania, Rusia y Rumania.

La navegación es compleja debido a la estrechez del canal en algunos puntos y a su paso por áreas urbanas densas como Estambul. Turquía controla el paso militar según el Convenio de Montreux y ha limitado el tránsito de buques de guerra desde 2022, aunque mantiene abierto el tráfico comercial.

Canal de Panamá

El Canal de Panamá une el Océano Pacífico con el Atlántico, evitando rodeos largos por el sur de América. Alrededor del 2,5% del comercio marítimo mundial pasa por esta vía, especialmente contenedores, automóviles y cereales. Cerca del 40% de los envíos en contenedores de Estados Unidos cruzan este canal cada año.

La sequía ha reducido el nivel de agua, obligando a limitar el número de barcos y su tamaño. Las tensiones políticas en 2025 también plantearon la posibilidad de controlar la infraestructura por motivos estratégicos.