
MATAR JUDÍOS: EL ORIGEN DE UNA EXPRESIÓN LEÓNESA
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La expresión “matar judíos”, aunque políticamente incorrecta en la actualidad, alude a una costumbre arraigada en la provincia de León durante la Semana Santa: la ronda de limonada. Esta limonada, diferente del zumo tradicional, se elabora con vinos leoneses, azúcar, canela y frutas, macerando la mezcla para lograr un sabor característico.
Orígenes inciertos y teorías históricas
El origen de esta tradición es incierto, pero los historiadores manejan varias teorías. Una de ellas se remonta a la Edad Media, marcada por la tensa relación entre judíos y cristianos, y las estrategias de las autoridades para evitar matanzas en las juderías leonesas, inicialmente ubicadas en Puente Castro y luego trasladadas al barrio de Santa Ana.
Para prevenir la venganza cristiana contra los judíos, a quienes se culpaba de la muerte de Cristo y se acusaba de envenenar el agua y profanar las hostias, las autoridades permitieron el consumo de limonada, una bebida considerada más suave que el vino y con propiedades relajantes, durante la época de ayuno y abstinencia. El objetivo era embriagar a los fieles en las tabernas del Barrio Húmedo y apaciguar su “sed de venganza” de camino a la judería.
Los historiadores confirman que estos abusos eran más comunes en Semana Santa, cuando los judíos se encerraban en sus casas por temor a las amenazas de los cristianos.
La limonada como símbolo de venganza
Así, la costumbre de tomar limonada se asoció con la idea de “matar judíos”.
El incidente más importante documentado se produjo en el contexto de un conflicto entre el rey Juan II de Castilla y la nobleza leonesa.
Los judíos contaban con la protección del monarca, lo que enfureció a los nobles. En la primavera de 1445, Suero de Quiñones, un noble endeudado con un prestamista judío, lideró un asalto a la judería junto con su hermano Pedro y Lope Rodríguez de la Rúa, culpando a los judíos de todos los males de la ciudad. Tras consumar su venganza, celebraron su victoria en las tabernas, lo que, según la doctora en Historia Medieval Margarita Torres, podría ser el origen de la limonada vinculada a la expresión “matar judíos”.
El decreto de expulsión y la tradición oral
Otra hipótesis relaciona el dicho con el decreto de 1609 de Felipe III, que expulsó definitivamente a los judíos de León, ya que el edicto de los Reyes Católicos no había logrado la expulsión total. Al no haber judíos que expulsar, se dedicaban a beber, y cada jarra era un judío que “mataban” o expulsaban.
La tradición oral atribuye al rey Fernando ‘El Católico’ la frase: “Limonada que trasiego, judío que pulverizo”, que evolucionó hasta la expresión actual.
El Bierzo y otros incidentes
En El Bierzo, se cuenta que un altercado por el supuesto robo de un crucifijo, el Cristo de los Judíos, llevó a la comarca a “matar judíos” desde entonces. También Felipe III ordenó la búsqueda y captura de judíos en Los Ancares, pero los monjes los salvaron emborrachando a los soldados con limonada.
Una tradición arraigada
La tradición milenaria y la expresión “matar judíos” ya aparecen documentadas en el siglo XIV y cuentan con numerosos seguidores. En El Bierzo, cada año se celebra un concurso a la mejor limonada antes de Semana Santa, lo que indica que esta costumbre no está en peligro de extinción.












