
Pablo Iglesias genera controversia en Cuba con su apoyo al régimen y alojamiento de lujo
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El exvicepresidente del Gobierno español, Pablo Iglesias, ha desatado una ola de críticas tras su reciente visita a Cuba. Iglesias participa en una flotilla de apoyo al gobierno de la isla, donde ha declarado que la situación general “va razonablemente bien”.
Esta afirmación contrasta marcadamente con las quejas de los ciudadanos cubanos, quienes denuncian la acumulación de basura en las calles y los constantes apagones.
Alojamiento de lujo en medio de la crisis
La polémica se intensifica al conocerse que Iglesias se hospeda en el Hotel Bristol, un lujoso establecimiento de 5 estrellas ubicado en La Habana Vieja, con vistas al Capitolio. Concretamente, ocupa la Grand Suite de 70 metros cuadrados, cuyo costo asciende a 200 euros por noche.
Para un cubano con un salario promedio de 11 euros al mes, pagar una sola noche en esta suite requeriría destinar la totalidad de su sueldo durante casi dos años.
Críticas y acusaciones de “lavado de imagen”
Según análisis de corresponsales como David Alandete, Iglesias forma parte de un grupo internacional que llegó a Cuba para participar en eventos y visitas “guiadas por el régimen”. El objetivo principal sería mostrar apoyo a la administración actual y denunciar el bloqueo de Estados Unidos.
Junto a Iglesias, otras figuras de la izquierda internacional, como Jeremy Corbyn, también participan en esta iniciativa.
Se acusa a estos visitantes de “lavar la imagen de la dictadura”, omitiendo las problemáticas internas del país, tales como la persecución de disidentes, el encarcelamiento de periodistas y el exilio forzado de numerosos cubanos.
Posible cambio de régimen en Cuba
La visita de Iglesias coincide con un momento de gran presión para el Gobierno de Miguel Díaz-Canel. Existen rumores y negociaciones sobre un posible cambio en la cúpula del poder cubano, involucrando a figuras como el senador estadounidense Marco Rubio y Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
La estrategia, según se ha informado, consistiría en “asfixiar económicamente a la dictadura” para provocar un cambio interno.
Incluso se ha mencionado la posibilidad de una “intervención quirúrgica” con tropas por parte de Estados Unidos, similar a la que se consideró para Venezuela.












