La riqueza lingüística de Navarra: un mosaico de acentos y vocabulario

La riqueza lingüística de Navarra: un mosaico de acentos y vocabulario
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La riqueza lingüística de Navarra: un mosaico de acentos y vocabulario

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Navarra, tierra de contrastes, también lo es en su lenguaje. La profesora Carmela Pérez-Salazar de la Universidad de Navarra, ha detallado las particularidades lingüísticas que definen a sus habitantes, a menudo desconocidas incluso para ellos mismos.

Diferencias geográficas marcadas

La diferencia más notable se encuentra entre los extremos geográficos de la comunidad. “Cruzas Navarra de norte a sur, y parece que cambias de país fonéticamente”, explica Pérez-Salazar. El norte suena a montaña y euskera, mientras que la Ribera evoca el Valle, la Huerta y Aragón.

Estas diferencias son perceptibles para cualquier persona.

Un hablante de la montaña navarra pronuncia la ‘elle’ que en otros lugares ha desaparecido, marca más la ‘erre’ y realiza una ese peculiar, como en “mantsanas”. Además, utiliza palabras del euskera como agur, muga o neska. En la Ribera, se observa la pérdida de la ‘d’ intervocálica (“ya se ha acabao”), el alargamiento de las vocales finales (“ande vas con ese pozalicooo”) y un vocabulario propio.

Variedad léxica: un animal, muchos nombres

La riqueza léxica se manifiesta en la diversidad de nombres para un mismo animal, como el cerdo: cherri en la montaña, gorrín en la zona media y Tierra Estella, cuto en Pamplona y zona Media y tocino en la Ribera. Lo mismo ocurre con el renacuajo, que puede ser zapaburu, ranueco, tito, marrancho, cabezudo o cucharón.

El campo, más conservador, contrasta con la capital, más innovadora en su lenguaje.

Navarrismos: palabras con identidad propia

Los navarrismos son otro pilar del habla de la comunidad. Algunos son exclusivos de Navarra, como el régimen de conquistas, la Cámara de Comptos o el término cendea. Muchas palabras proceden del euskera, como colco, zartaco, lanchurria, chirriarse, Kiliki y Zaldico. También existen términos y acepciones navarros de origen no vasco, como arbolaria, extremar, laminero o Villavesa.

Rasgos gramaticales distintivos

Más allá del vocabulario, hay rasgos gramaticales que identifican a un navarro.

El uso de la palabra “pues” varía según la zona: al final de una pregunta en el norte, para concluir una frase en la Ribera o como afirmación en Tierra Estella.

Otro fenómeno es el uso del condicional en lugar del subjuntivo, común en el norte de España. Así, un navarro del centro o norte diría “si estarías aquí, saldríamos a tomar algo”, mientras que un hablante de la Ribera, más apegado a la norma, diría “si estuvieras aquí, saldríamos a tomar algo”.

La singularidad de Pamplona: los diminutivos

Pamplona destaca por el uso de cuatro sufijos diminutivos: -ete, -illo, -ico e -ito. Esta diversidad, junto con otras peculiaridades, conforma una identidad lingüística propia que enriquece el patrimonio cultural de Navarra.