
NUEVO TITULO: 'Pim, Pam, Pop': Una Explosión Visual en Opera Gallery
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La exposición colectiva ‘Pim, Pam, Pop’ en Opera Gallery Madrid se presenta como una experiencia visualmente impactante y escenográficamente cuidada, destacando algunas obras verdaderamente memorables. Si bien ofrece momentos de disfrute intenso, su objetivo no es redefinir el canon del Pop Art ni proporcionar una interpretación restrictiva del término, sino expandirlo.
Un Pop Art Expandido y Diverso
Esta expansión permite la inclusión de artistas que se acercan al territorio Pop desde perspectivas laterales, derivadas o incluso problemáticas. Ejemplos de esto son las últimas creaciones de Luis Gordillo, las fotografías de Cristóbal Hara y el llamativo diálogo entre Pedro Almodóvar y Jorge Galindo.
Esta amplitud de miras no es necesariamente un punto débil. Las exposiciones tienen la capacidad de forzar conexiones, activar resonancias y demostrar que las categorías de la Historia del Arte nunca han sido tan definidas como a veces se cree.
El Legado Persistente del Pop Histórico
El legado del Pop histórico, nacido en la Gran Bretaña de los años cincuenta y consolidado internacionalmente en los sesenta, sigue presente en el arte de las décadas posteriores.
Como señala Enrique Juncosa en el ensayo central del catálogo, el Pop nunca fue un bloque homogéneo. Sus diversas poéticas, vinculadas a las imágenes de la cultura de masas y al rechazo del ilusionismo tradicional, desarrollaron formas variadas de figuración marcadas por la ironía, la parodia y la provocación. Juncosa también destaca que, en el contexto europeo, especialmente en España, el Pop adquirió una inflexión política más pronunciada.
Un Modo de Leer y Desafiar la Cultura Visual
El recorrido más estimulante de la exposición reside en aquellas obras que trascienden la mera representación formal y se convierten en un modo de interpretar, tensar e incluso impugnar la cultura visual de su tiempo. En este sentido, Equipo Crónica marca la pauta con ‘Pim-Pam-Pop’ (1971), una escena de carga policial que da nombre a la muestra, acompañada de notables trabajos contemporáneos de Isabel Oliver, Rafael Canogar, Luis Gordillo o Juan Genovés.
En el ámbito internacional, sobresale el conjunto escultórico de Niki de Saint Phalle, así como excelentes piezas de Warhol, Lichtenstein o Indiana, artistas que por sí solos aportan un capital visual e histórico sustancial para sostener gran parte del recorrido.
También se exhiben los muñecos de Yayoi Kusama y Takashi Murakami, que resultan más predecibles que inquietantes o incisivos, aunque siempre más interesantes que las imágenes estereotipadas de Julian Opie, reducidas a una fórmula gráfica carente de profundidad.
La Elasticidad y Supervivencia del Pop
El principal valor discursivo de la muestra no radica en ofrecer una definición exhaustiva o concluyente del Pop, sino en evidenciar su elasticidad, su desgaste histórico y, al mismo tiempo, su persistente capacidad de supervivencia. ‘Pim, Pam, Pop’ plantea que el Pop no se limitó a una estética de superficies brillantes, formas nítidas e iconos reconocibles, ni tampoco a su trivialización en el diseño y en cierta cultura visual de consumo rápido.
El Pop también representó una estrategia de intervención sobre las imágenes circulantes para tensionarlas desde dentro, cuyos procedimientos siguen vigentes en diversos discursos del arte actual. Es en este punto donde deja de ser una etiqueta manida y despliega toda su complejidad, incluyendo, por supuesto, su mordacidad.
Detalles de la Exposición
Título: ‘Pim, Pam, Pop’ Colectiva
Lugar: Ópera Gallery (Madrid)
Dirección: C/ Serrano, 56
Comisaria: Belén Herrera Ottino
Duración: Hasta el 25 de abril













