
Factura electrónica obligatoria para empresas en España: Aprobación y plazos
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El Consejo de Ministros ha dado luz verde al real decreto que establece la obligatoriedad de la factura electrónica para todas las empresas en España. Esta medida, que busca modernizar el sistema de facturación y reducir los plazos de pago, se implementará gradualmente, ofreciendo a las empresas un periodo de adaptación que oscila entre uno y dos años.
Objetivo: Reducir la morosidad y ahorrar costes
Según el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, esta normativa tiene como objetivo principal abordar uno de los mayores desafíos para el crecimiento empresarial en España: la falta de liquidez debido a los prolongados periodos de pago, que actualmente alcanzan un promedio de 80 días. Se estima que la adopción de la factura electrónica podría generar ahorros de hasta 8.000 millones de euros para las empresas españolas.
La factura electrónica se define como un fichero estructurado de lectura automatizada, superando los formatos tradicionales como PDF o Excel. Además, la nueva normativa exige informar sobre el estado de cada factura, incluyendo la aceptación y la fecha de pago, lo que permitirá una mayor trazabilidad y control de los pagos.
Dos opciones para la implementación
Las empresas tendrán dos opciones para adaptarse a la nueva normativa: utilizar una solución privada que garantice la interconexión con otras plataformas existentes en el mercado, o adoptar la plataforma pública y gratuita que será desarrollada por la Agencia Tributaria.
Plazos de adaptación
La orden del Ministerio de Hacienda, que regulará los aspectos clave de la plataforma pública, marcará el inicio de los plazos para la adopción de la factura electrónica obligatoria. Se estima que esta orden se publicará antes del 1 de julio. A partir de ese momento, las empresas con una facturación superior a los ocho millones de euros tendrán un año para adaptarse, mientras que el resto dispondrá de dos años.
Verifactu: Un sistema diferente
Es importante destacar que esta nueva obligación de factura electrónica es diferente a Verifactu, cuyo inicio se ha retrasado hasta 2027. Mientras que Verifactu busca garantizar la seguridad y trazabilidad interna de las facturas mediante una “huella digital”, la factura electrónica obligatoria se centra en la interoperabilidad y el control comercial entre empresas.
En resumen, la aprobación de la factura electrónica obligatoria representa un paso importante hacia la modernización del sistema de facturación en España, con el objetivo de reducir la morosidad, agilizar los pagos y generar ahorros significativos para las empresas.













