
UN METEORITO USADO COMO PRENSA PARA JAMONES RESULTA SER UN VALIOSO OBJETO EXTRATERRESTRE
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Una familia en Retuerta del Bullaque, Ciudad Real, utilizó durante tres décadas un meteorito metálico como prensa para jamones, desconociendo su verdadero origen extraterrestre.
El Hallazgo Casual
A principios de los años 80, la familia encontró una roca negra y pesada de aproximadamente 100 kilos en su finca. Inicialmente, pensaron que podría ser un vestigio de la Guerra Civil Española y decidieron llevarla a casa.
Faustino, uno de los descubridores, relató que en las matanzas tradicionales, se necesita peso para prensar los jamones, y cuanto más peso, mejor. La roca, por su tamaño y densidad, resultó ideal para esta tarea.
La Revelación
No fue hasta 2011, al ver una noticia sobre meteoritos, que la familia decidió consultar a especialistas. Para su sorpresa, se confirmó que la “roca jamonera” era, en realidad, un meteorito metálico.
Análisis posteriores revelaron que el meteorito provenía del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter y que probablemente impactó en la Tierra hace decenas de miles de años.
¿Cómo Identificar un Meteorito?
El científico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Rafael Lozano, explicó que un meteorito es un fragmento rocoso o metálico formado fuera de la Tierra.
Aunque pueden variar en tamaño, distinguirlos de piedras comunes requiere análisis específicos.
Para confirmar que un trozo de hierro es un meteorito, se debe lijar y pulir hasta obtener brillo, y luego aplicar una solución ácida. Este proceso revela figuras geométricas únicas, las figuras de Widmanstätten, que son la firma inconfundible de un meteorito metálico.
Vacío Legal y Comercialización
La historia del meteorito no terminó en un museo. La familia, como propietaria legal, decidió venderlo, y hoy en día se comercializa en láminas por internet.
Este caso pone de manifiesto el vacío legal existente en España con respecto a los meteoritos. Según Lozano, el Estado no tiene potestad sobre estos materiales, lo que significa que quien encuentra un meteorito en su terreno, prácticamente se convierte en su dueño.
Lozano recordó casos similares, como el del meteorito de Zaragoza, que fue troceado y vendido, y el de Colomera, que tras un litigio fue devuelto a los herederos de su descubridor.
Esta situación ha impulsado un creciente mercado de coleccionistas interesados en poseer un fragmento del espacio.
El Atractivo Comercial y el Riesgo para la Ciencia
Los precios de los meteoritos varían según su rareza y procedencia, desde unos pocos dólares hasta millones. El principal atractivo para los compradores es “tener un trozo de material extraterrestre”.
Sin embargo, los científicos advierten del riesgo que supone este auge comercial. Para Lozano, el interés económico hace perder patrimonio, ya que el material se acapara por personas que no lo van a estudiar. La información que contienen estas rocas sobre la formación del sistema solar es incalculable, pero sin acceso al material, la investigación se ve obstaculizada.












