UNA FARMACÉUTICA REINVENTA LA VIDA RURAL EN UN PEQUEÑO PUEBLO DE BURGOS

UNA FARMACÉUTICA REINVENTA LA VIDA RURAL EN UN PEQUEÑO PUEBLO DE BURGOS
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UNA FARMACÉUTICA REINVENTA LA VIDA RURAL EN UN PEQUEÑO PUEBLO DE BURGOS

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Sheila Ubierna Moradillo, una joven farmacéutica, ha apostado por revitalizar el entorno rural al tomar las riendas de la farmacia de Villamayor de los Montes, un municipio burgalés con apenas 157 habitantes.

Un giro de 180 grados

“Soy una persona un poco atrevida”, comenta Sheila, explicando cómo surgió la oportunidad de emprender este camino a través de una amiga. A pesar de residir en Burgos capital, su conexión con el campo es profunda, ya que nació en un pueblo y pasó gran parte de su infancia en ese ambiente. Para ella, los pueblos son “fundamentales” y su existencia es “superbonita”.

Un referente esencial para la comunidad

En una localidad tan pequeña, Sheila se ha convertido en una figura clave. Es el único personal sanitario presente a diario, de lunes a viernes, dado que el médico y la enfermera solo acuden dos veces por semana.

Esta situación la convierte en un referente constante para los vecinos.

“Muchas personas acuden a ti por todo, en general“, detalla Sheila, destacando que ofrece una atención farmacéutica totalmente personalizada. A diferencia de una farmacia en una gran ciudad, en Villamayor conoce a cada paciente individualmente.

Seguimiento personalizado y vocación de servicio

“Llevas el seguimiento del paciente al 100 por 100, sabes toda su patología y cómo ayudarles a mejorar y a tomar los medicamentos adecuadamente”, explica Sheila, calificando este servicio como “súper gratificante” debido a la confianza que depositan en ella los vecinos.

Sheila atiende la farmacia de 11:30 a 17:30 y, al terminar, se encarga personalmente del reparto de medicación a pueblos colindantes como Torrecilla del Monte, Montuenga o Madrigal del Monte, facilitando el acceso a los fármacos a personas mayores sin vehículo. Esta labor, aunque exigente, la realiza con vocación.

Desafíos y soluciones para la España vaciada

Sin embargo, no todo es fácil. “Los inviernos son duros porque hay poca gente”, confiesa Sheila.

La baja densidad de población durante el invierno dificulta la viabilidad del negocio. Por ello, reclama a las administraciones “ayudas reales que lleguen” para evitar el cierre de negocios en el entorno rural y frenar la despoblación.

Consciente de los desafíos, Sheila ha buscado alternativas para asegurar el futuro de la farmacia. Ha apostado por las redes sociales, con un perfil en Instagram (farmaciarural_sheila) para promocionar productos y gestionar pedidos por WhatsApp. Además, reformó el local para hacerlo “más bonito y más acogedor” y colocó carteles en los pueblos cercanos para dar a conocer sus servicios.

Apoyo a negocios rurales

La farmacia de Sheila Ubierna forma parte de un grupo de negocios del medio rural que han recibido apoyo de SODEBUR para garantizar su continuidad.

Estos apoyos buscan mantener vivos los servicios en los pueblos y fomentar el relevo generacional de pequeños negocios.

Un mensaje de optimismo

A pesar de las dificultades, Sheila lanza un mensaje optimista, animando a otros jóvenes a emprender en el medio rural, un entorno que describe como “maravilloso” y “agradecido”. “Emprender es difícil, el mundo de autónomo es difícil, tampoco voy a engañar a nadie, pero es muy bonito”, afirma.

Su filosofía es clara: “Te puedes equivocar, pero quedarte con las ganas de hacer algo es peor”. Un llamamiento a la acción, tanto para emprendedores como para las instituciones, de las que espera subvenciones para garantizar el relevo generacional y evitar que los pueblos “se hundan”.