
NUEVA CAMPAÑA PARA COMBATIR EL "HAPPY SLAPPING" Y LA VIOLENCIA DIGITAL ENTRE MENORES
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La Policía Nacional, en colaboración con fundaciónSOL, ha lanzado la campaña “Somos su Mejor Red”, una iniciativa destinada a concienciar sobre los peligros del “happy slapping” y otras formas de violencia digital que afectan a niños y adolescentes.
¿Qué es el Happy Slapping?
El “happy slapping” consiste en grabar agresiones físicas, verbales o sexuales y difundirlas en internet. El objetivo es ganar popularidad a través de “likes”, lo que supone una doble victimización para la persona agredida: primero por el ataque en sí y, segundo, por la humillación pública perpetuada por la viralización del contenido.
Aumento de la Violencia entre Menores
Estudios recientes revelan un incremento preocupante de la violencia entre menores en España. La Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025 indica que en 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, un 8% más que en 2022. Además, se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa, un 18,8% más que el año anterior.
La Fiscalía atribuye este aumento a dinámicas de grupo y a una escalada en la gravedad de los comportamientos violentos.
El Ciberacoso y la Inteligencia Artificial
El informe también alerta sobre el aumento de delitos difundidos por medios informáticos. Un estudio de la Fundación ANAR de 2025 señala a WhatsApp (66,4%), Instagram (50,5%) y TikTok (49,5%) como los principales canales utilizados para el ciberacoso. La inteligencia artificial también se ha convertido en una herramienta para el acoso, empleándose en el 14,2% de los casos para crear contenido falso o suplantar la identidad de la víctima.
El Impacto del Happy Slapping
Juan Cristóbal Cabiedas Pedraza, Inspector de Policía Nacional, advierte que el “happy slapping” es una “práctica muy extendida que trasciende las fronteras del mundo físico para difundirse de manera masiva en el digital”. Subraya la importancia de fomentar el uso responsable de la tecnología y enfatiza que estas conductas no deben ser consideradas como bromas, ya que pueden constituir delitos contra la integridad moral, lesiones o amenazas.
Además, recuerda que los menores a partir de los 14 años tienen responsabilidad penal.
La Perspectiva de fundaciónSOL
Claudia Caso, directora de fundaciónSOL, explica que la campaña aborda esta realidad desde una perspectiva preventiva. “Cuando una agresión se graba y se difunde, la humillación se multiplica. No se trata solo del daño físico o verbal, sino de la exposición pública, los comentarios crueles y la imposibilidad de olvidar”, detalla Caso. Su principal temor es que muchos jóvenes lleguen a percibir estas agresiones como contenido y no como violencia.
El Rol de los Observadores
Según el informe Violencia Viral de Save the Children, este delito es perpetrado no solo por el agresor, sino también por quienes graban, difunden o interactúan con el contenido.
En el 61% de los casos, los agresores pertenecen al entorno cercano de la víctima, como compañeros o amigos, lo que evidencia la estrecha relación entre el ciberacoso y el bullying. En 2024 se registraron 1.196 casos de acoso escolar, aunque la Fiscalía advierte que podría existir una cifra oculta mayor.
Recomendaciones para la Prevención
Para hacer frente a esta problemática, la Policía Nacional y fundaciónSOL insisten en la necesidad de una implicación conjunta de familias, centros educativos y la sociedad en general. Recomiendan hablar abiertamente con los menores sobre la violencia en redes, educar en empatía digital y fomentar la responsabilidad para evitar la normalización de estas conductas. Es crucial ayudarles a entender que detrás de cada vídeo hay una víctima real y que grabar o compartir una agresión también implica participar en ella.
Se enfatiza que no grabar, no difundir y no dar “likes” son formas activas de proteger a la víctima.
También se insta a reportar el contenido a las plataformas para que lo eliminen, guardar las pruebas digitales y, fundamentalmente, denunciar siempre estas situaciones para cortar la cadena de difusión. Construir un entorno digital seguro es una responsabilidad compartida.













