
CIERRE INMINENTE DE LAS PISTAS DE NAVACERRADA: EL SUPREMO ORDENA EL DESMANTELAMIENTO
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La estación de esquí de Navacerrada se prepara para un cierre forzoso. El Tribunal Supremo ha dictaminado el cese de actividad y el desmantelamiento de las tres pistas ubicadas en la vertiente segoviana: El Bosque, El Telégrafo y Escaparate.
Esta decisión judicial pone fin a cinco años de litigios relacionados con el impacto de las instalaciones en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
Un adiós amargo a una tradición centenaria
El ambiente en la estación es de desolación. Tanto esquiadores como trabajadores lamentan el final de una era.
Muchos recuerdan con cariño sus primeros descensos en estas pistas, algunas de las únicas que permanecen abiertas actualmente.
José María, un asiduo a la estación desde su infancia, describe la zona como “emblemática de Madrid”. Otros argumentan que el impacto medioambiental es mínimo, ya que las pistas solo se utilizan unos pocos días al año.
Impacto económico y social
El cierre de las pistas de Navacerrada no solo supone un golpe para los aficionados al esquí, sino también para la economía local.
Alrededor de 60 familias dependen directamente de la actividad generada por la estación.
Simo, propietario de un negocio de alquiler de esquíes con dos décadas de trayectoria, expresa su incredulidad ante la decisión judicial. “¿Dónde van a ir?”, se pregunta, refiriéndose a los trabajadores de bares, escuelas de esquí y otros negocios relacionados.
Un futuro incierto
Aunque aún no hay una fecha definida para el inicio del desmantelamiento, se estima que el coste de las obras ascenderá a entre dos y tres millones de euros.
Esta incertidumbre alimenta una leve esperanza entre los afectados, quienes anhelan poder disfrutar de las pistas durante un par de temporadas más antes del cierre definitivo.












