
La industria del futuro, a debate: Relanzamiento de la tradición industrial española
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Representantes del gobierno, la empresa y la academia se reunieron en el Foro Económico de elDiario.es para discutir el futuro de la industria, coincidiendo en que la descarbonización y la digitalización serán los pilares del nuevo modelo productivo, con la autonomía estratégica como objetivo principal.
El debate, titulado “Industria 5.0: descarbonización y digitalización”, contó con la participación de Jordi García Brustenga, secretario de Estado de Industria; Ruth Carrasco, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM; Almudena López del Pozo, consejera delegada de Pymar; y Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona.
García Brustenga destacó la necesidad de revisar la competitividad y relocalizar capacidades productivas para lograr una mayor autonomía estratégica, mencionando ejemplos como la producción de mascarillas y chips. Subrayó que la transformación digital y la transición energética son fundamentales para la nueva industria.
Ruth Carrasco amplió el enfoque, señalando que la Industria 5.0 debe abordar la escasez de materias primas y la pérdida de biodiversidad, además de la crisis climática. Abogó por una visión más sistémica de la reindustrialización, considerando la resiliencia, la sostenibilidad y la redefinición del valor a largo plazo.
Almudena López del Pozo puso como ejemplo la industria naval española, que se ha especializado en buques de alto valor añadido y sostenibles gracias a la colaboración público-privada.
Producción versus especulación
Pere Navarro reivindicó el papel de la industria como motor económico frente a modelos especulativos, defendiendo la evolución de los polos industriales hacia espacios de innovación y colaboración. Anunció la transformación de un polígono industrial en un distrito 4.0, integrado en la ciudad y el territorio, combinando actividad económica con dimensión social y cultural.
García Brustenga abogó por una “autonomía estratégica abierta” que permita responder a situaciones de crisis, resaltando la importancia de la resiliencia frente a la eficiencia. Carrasco coincidió en que la pandemia ha demostrado la necesidad de rediseñar los procesos productivos para hacerlos más flexibles y adaptables. López del Pozo señaló que la autonomía estratégica es una oportunidad para el sector naval, especializado en segmentos clave para la seguridad energética.
Navarro situó el debate en un contexto global, recordando la vulnerabilidad de las cadenas de suministro durante la pandemia y la necesidad de fabricar más, mejor y más cerca. Concluyó con un mensaje optimista: “Estamos en pleno relanzamiento de la antigua tradición industrial española”.
Un futuro esperanzador
En cuanto al impacto en el empleo, Navarro argumentó que la automatización no necesariamente destruye puestos de trabajo, sino que crea nuevas oportunidades para el diseño, fabricación y mantenimiento de robots. Ilustró esto con el ejemplo de los equipos técnicos en la Fórmula 1, que han aumentado a pesar de la robotización de los coches.
La descarbonización se planteó como una oportunidad económica. García Brustenga predijo que “lo que vamos a consumir en los próximos 30 años va a ser verde, sí o sí”, vinculando la transición energética con la competitividad. Carrasco instó a considerar todo el ciclo de vida de los productos, incluyendo la fabricación y el reciclaje. López del Pozo destacó que la descarbonización es una cuestión existencial en Europa y una necesidad para reducir la dependencia energética.
La conclusión principal del debate fue que la transformación industrial está en marcha, combinando dimensiones tecnológicas, energéticas, sociales y geopolíticas. El reto ahora es ejecutar ese cambio sin perder competitividad y asegurando que sus beneficios se extiendan a todo el tejido productivo.












