ABEBE BIKILA: EL MARATONISTA DESCALZO QUE CONQUISTÓ ROMA

ABEBE BIKILA: EL MARATONISTA DESCALZO QUE CONQUISTÓ ROMA
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ABEBE BIKILA: EL MARATONISTA DESCALZO QUE CONQUISTÓ ROMA

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Abebe Bikila, un soldado etíope delgado y aparentemente poco prometedor, desafió todas las expectativas en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960. El emperador de Etiopía, Haile Selassie, buscaba una forma de resarcirse de la invasión italiana de 1936, y veía en el deporte una oportunidad de oro.

Bikila, un atleta disciplinado que se despertaba cada día a las cuatro de la mañana para correr durante dos horas, era su esperanza.

Una victoria inesperada

Ante la sorpresa de todos, Bikila no solo ganó la maratón, sino que pulverizó los récords existentes, completando los 42 kilómetros y 195 metros en un tiempo de dos horas, quince minutos y dieciséis segundos. Lo más asombroso de todo fue que corrió descalzo, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y fortaleza africana.

La realidad es que Bikila sí tenía zapatillas, pero se las quitó poco antes de la salida porque le causaban ampollas.

Su entrenador, Oni Niskanen, había comprobado que rendía mejor descalzo en distancias largas.

Doble oro olímpico y un trágico final

Cuatro años después, en los Juegos Olímpicos de Tokio, Bikila volvió a ganar el maratón, esta vez calzado por orden de los jueces. Se convirtió en el primer atleta en la historia en ganar dos maratones olímpicos consecutivos.

En Etiopía, fue recibido como un héroe nacional y ascendido a oficial de la Guardia Imperial.

Desafortunadamente, su carrera se vio truncada por un accidente de tráfico en 1969 que lo dejó paralítico. A pesar de ello, participó en los Juegos Paralímpicos de Heidelberg en 1972, en tiro con arco.

Abebe Bikila falleció en 1973, a los 41 años, a causa de una hemorragia cerebral. Hoy en día, una estatua en Etiopía honra la memoria de este legendario maratonista.