
CONTROVERSIA POR REFORMA DEL METRO INDIGNA A VECINOS DEL NORTE DE MADRID
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La propuesta del Gobierno de Ayuso de eliminar la línea 1 en la estación de Pinar de Chamartín, con miras al proyecto Madrid Nuevo Norte, ha generado fuerte rechazo entre los residentes. Afectados denuncian que la medida “perjudicaría a 200.000 viajeros”, mientras que la Consejería de Transportes argumenta una mejora de las conexiones “en términos globales” y subraya que no existe una decisión definitiva.
Una medida impopular
La supresión de la conexión de la línea 1 en Pinar de Chamartín, estación que también conecta con las líneas 4 y 1 de Metro Ligero, ha sido calificada como un hecho inédito en la historia del Metro de Madrid. El plan, revelado por la Comunidad de Madrid el 10 de marzo, busca extender la línea 1 hasta el futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte. La alternativa con mayor respaldo técnico plantea la creación de tres nuevas estaciones desde Chamartín hasta las cocheras de Fuencarral, lo que implicaría eliminar la llegada de la línea 1 a Pinar de Chamartín y Bambú.
En Bambú, la línea 4 reemplazaría a la línea 1. Mientras que en otras zonas de Madrid se exige la llegada del metro, los residentes afectados por esta propuesta se movilizan para conservar el servicio que ya utilizan desde hace más de 20 años. Para ello, han organizado una concentración frente a la estación y difunden información sobre cómo presentar alegaciones, cuyo plazo vence el 9 de abril.
Reacciones vecinales
Jesús Viacambre, presidente de la Asociación Vecinal Pinar de Chamartín, ha expresado la indignación que ha provocado la noticia: “Es inaudito y una auténtica falta de ética. Van a perjudicar a 200.000 usuarios actuales para una dotación que servirá a 150.000 hipotéticos viajeros en 20 años”. Entre los afectados, se encuentran los vecinos de Bambú y Pinar de Chamartín, así como los usuarios del Metro Ligero de zonas como Las Tablas, Sanchinarro y Virgen del Cortijo, que dependen de la conexión con la línea 1.
Amalia Campos, presidenta de la Asociación Vecinal Sanchinarro, advierte sobre los efectos “devastadores” de la medida: “La línea 1 va al centro de Madrid, así que no es un trasbordo más. En cuanto al tiempo, el efecto de que nos quiten la línea y haya que hacer un cambio más es tremendo”.
Viacambre señala que la línea 4 no conecta con puntos neurálgicos como Sol o Atocha: “Son líneas complementarias, no alternativas”. El trasbordo a la línea 1 se realizaría en Chamartín, una estación más grande e incómoda, mientras que en Pinar de Chamartín el trasbordo es sencillo y rápido.
Los vecinos cuestionan la elección de la alternativa y la apuesta por “personas futuras en contra de quienes ya utilizamos el servicio”. Amalia Campos ha expresado la preocupación de vecinos con discapacidad.
El descontento es palpable en las zonas del Metro Ligero del norte, donde ya existe insatisfacción con este servicio. “Da la sensación de que Sanchinarro solo les interesa para experimentar”, afirma Campos.
En Pinar de Chamartín, los ánimos están igualmente caldeados. Viacambre anticipa un fuerte impacto en las próximas elecciones si el Gobierno de Ayuso no reconsidera la medida: “Se están metiendo en un avispero gigante”. Los vecinos se sienten perjudicados al perder una de sus líneas de metro, en un contexto de demanda de más autobuses.
Respuesta de la Consejería de Transportes
La Consejería de Transportes ha declarado que la alteración “forma parte de un conjunto de opciones actualmente en estudio y, por tanto, no supone en ningún caso una decisión definitiva”. El objetivo es “reforzar la red de Metro en su conjunto, adaptándola al desarrollo de Madrid Nuevo Norte”.
La Consejería asegura que “ninguna actuación se plantea para perjudicar la movilidad de ningún barrio, sino para optimizar el funcionamiento de toda la red y garantizar mejores tiempos y alternativas de conexión”. Defiende que el sistema de transporte público en Madrid “funciona de manera integrada, con múltiples opciones de enlace que permiten mantener una conectividad eficaz” y que “el rediseño de la red busca precisamente mejorar esas conexiones en términos globales”.
El plan consiste en modificar el trazado de la línea 1 antes de llegar a Chamartín, utilizando andenes ya construidos en su parte baja. Desde Chamartín, la línea se extenderá hacia el norte con tres nuevas estaciones hasta las cocheras de Fuencarral. La línea 4 se extenderá hasta Chamartín, pasando por Bambú a través del mismo túnel.
La Consejería de Transportes subraya su “compromiso de diálogo con los vecinos y de estudiar en detalle todas las propuestas antes de adoptar una decisión final”, y asegura que el proceso “se está abordando con el máximo rigor técnico y voluntad de consenso”.
Las asociaciones vecinales han presentado alegaciones y se han reunido con diputados del Partido Popular en la Asamblea de Madrid, quienes se mostraron sorprendidos por la oposición vecinal. A pesar de estos encuentros, no cesarán en su oposición hasta que la Comunidad de Madrid retire el plan.
Las asociaciones vecinales han convocado a una protesta con el lema “La línea 1 se queda” e invitan a los vecinos a presentar alegaciones para que “los responsables de este despropósito se den cuenta de que los barrios estamos unidos e indignados”.













