
GUERRA EN IRÁN Y CHOQUE POLÍTICO EN ESPAÑA: SÁNCHEZ Y FEIJÓO SE ENFRENTAN EN EL CONGRESO
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El debate en el Congreso sobre la guerra en Irán se convirtió en un nuevo escenario de confrontación entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. La sesión evidenció las profundas diferencias entre ambos líderes y sus respectivas estrategias políticas.
El cambio de postura de Feijóo ante la guerra
Feijóo inicialmente adoptó una postura beligerante, celebrando la eliminación del líder supremo iraní y defendiendo la necesidad de que España se alineara con las “democracias liberales”. Sin embargo, ante la magnitud de la crisis y la opinión pública mayoritariamente contraria a la guerra, moderó su discurso, llegando a afirmar que “la mayoría de los españoles no queremos la guerra”.
Sánchez aprovechó la ocasión para recordar el apoyo del expresidente José María Aznar a la invasión de Irak en 2003, una decisión que, según el presidente, marcó el inicio de su declive político. Esta alusión provocó malestar en la bancada popular, que no quería verse identificada con la política exterior de Aznar.
Acusaciones cruzadas y descalificaciones
El tono del debate fue subiendo de intensidad a medida que avanzaba la sesión. Feijóo acusó a Sánchez de imitar a Pablo Iglesias y de ser un aliado del régimen de Teherán, mostrando un vídeo en el que aparecía un cartel con la imagen de Sánchez pegado a un misil iraní. Los socialistas denunciaron que se trataba de un bulo.
Sánchez, por su parte, respondió con dureza, acusando a Feijóo de ignorancia y preguntándole sobre datos básicos de Irán, como su población o sus grupos étnicos. También ridiculizó las afirmaciones de Trump sobre la inminente fabricación de un arma nuclear por parte de Irán.
El recurso de Feijóo al tema de ETA
En un intento de desviar la atención del debate sobre la guerra en Irán, Feijóo recurrió al tema de ETA, acusando a Sánchez de pactar “con los que mataron a sus compañeros” y criticando la concesión del régimen de semilibertad a una exdirigente de la banda terrorista. Esta acusación provocó una airada reacción del diputado socialista Patxi López, quien denunció la “utilización de mierda” del tema de ETA.
El debate en el Congreso evidenció la polarización política existente en España y la dificultad de encontrar puntos de encuentro entre el Gobierno y la oposición en temas de trascendencia internacional.













