
El auge del agua con gas en España: ¿moda pasajera o alternativa saludable?
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El agua con gas ha ganado popularidad en España, especialmente entre aquellos que prefieren el envase de vidrio, un sabor más intenso y la creencia de que facilita la digestión. Sin embargo, existen opiniones diversas sobre sus beneficios y perjuicios.
Tipos de agua con gas: una clasificación necesaria
Es importante saber que no todas las aguas con gas son iguales. Se pueden distinguir principalmente cinco categorías:
- Seltzer: Agua con dióxido de carbono (CO₂) añadido, sin minerales adicionales.
- Club soda: Similar al seltzer, pero con pequeñas adiciones de bicarbonato o citratos que alteran su sabor.
- Tónica: Agua carbonatada con quinina y azúcares o edulcorantes. No debe considerarse una alternativa saludable al agua con gas.
- Agua mineral carbonatada: Agua mineral a la que se inyecta CO₂ durante el proceso de embotellado.
- Agua mineral natural carbónica: Agua que emerge naturalmente con gas debido al contacto con gases subterráneos.
Suele contener minerales propios como sodio, magnesio y calcio.
La principal diferencia entre el agua mineral natural carbónica y la carbonatada artificialmente radica en el origen del gas y, a menudo, en su composición mineral. No hay una categoría inherentemente “mejor”, ya que la elección depende de las necesidades y preferencias de cada persona.
Posibles beneficios del agua con gas
Aunque no se trata de una solución milagrosa, el agua con gas puede ofrecer ciertos beneficios:
- Digestión: En algunas personas, puede mejorar la sensación de digestión y la motilidad gastrointestinal leve. También podría facilitar la deglución en casos de disfagia leve, gracias al estímulo mecánico de las burbujas.
- Saciedad: Puede generar una sensación temporal de plenitud al permanecer más tiempo en la parte superior del estómago. Sin embargo, este efecto no es universal y no reemplaza una dieta equilibrada.
- Alternativa a refrescos: Optar por agua con gas sin azúcares ni edulcorantes es una manera sencilla de reducir el consumo de bebidas ultraprocesadas.
Precauciones y conceptos erróneos
- Esmalte dental: Aunque el agua con gas es ligeramente ácida debido al ácido carbónico, su impacto en el esmalte dental es mínimo si se consume habitualmente y sin azúcares.
- Minerales y salud renal: El contenido de calcio y sodio varía significativamente entre marcas.
Las personas con condiciones médicas específicas (como hipertensión sensible al sodio o riesgo de cálculos renales) deben elegir aguas con baja mineralización en estos iones, siguiendo las recomendaciones médicas.
- Gases y apetito: El gas puede aumentar o reducir el apetito según el contexto, pero no es una herramienta para controlar el peso.
- Plásticos y envase: Elegir envases de vidrio reduce la posible exposición a compuestos derivados del plástico y es más sostenible, además de preservar mejor el sabor.
Cómo interpretar la etiqueta para tomar la mejor decisión
Para elegir el agua con gas más adecuada, es fundamental leer la etiqueta con atención:
- Origen: “Agua mineral natural carbónica” indica gas de manantial; “agua mineral natural” + “carbonatada” implica CO₂ añadido.
- Mineralización: Prestar atención a los niveles de calcio (Ca), sodio (Na), magnesio (Mg) y bicarbonatos. Priorizar bajo sodio en dietas bajas en sal y consultar con un médico si existen antecedentes de cálculos renales.
- pH: Un pH cercano a neutro no la hace intrínsecamente “más saludable”.
- Azúcares: Evitar las tónicas y las aguas con gas saborizadas que contengan azúcares o edulcorantes.
- Envase: Priorizar los envases de vidrio retornables o reciclables.
Marcas y estilos en el mercado español
El mercado español ofrece una variedad de opciones, desde aguas carbónicas naturales de manantial (como Vichy Catalán o Malavella) hasta aguas bajas en minerales procedentes de Galicia (Mondariz o Fuente del Val) y marcas internacionales (San Pellegrino).
La composición de cada agua varía en cuanto a sodio, calcio y bicarbonatos, lo que influye en su sabor. No existe una opción “universalmente mejor”, sino que la elección ideal dependerá de las necesidades individuales (por ejemplo, menos sodio para dietas controladas o menos calcio por indicación médica) y del gusto personal.
El agua del grifo en España es potable y está sujeta a controles, aunque su sabor y dureza varían según la zona. Si se elige agua embotellada con gas por gusto o por sus efectos en la digestión, es importante hacerlo de forma informada, priorizando una composición adecuada, envase de vidrio y transparencia en el origen.
Un filtro certificado puede mejorar el sabor del agua del grifo sin generar residuos.













