Europa recorta su brecha eléctrica con China

Europa recorta su brecha eléctrica con China
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Europa recorta su brecha eléctrica con China

El mapa de la movilidad eléctrica mundial está viviendo un cambio de ritmo. Tras unos años de dominio por parte de China, el último informe «Estado del Transporte Europeo» de la federación ecologista Transport & Environment (T&E) arroja una conclusión optimista pero exigente, en la que Europa se sitúa ya a solo tres años de distancia de China en términos de cuota de ventas de vehículos eléctricos.Esta recuperación llega en un momento de asfixia energética. Con el barril de crudo consolidado por encima de la barrera de los 100 dólares, las importaciones de petróleo costarán a las arcas europeas unos 300.000 millones de euros este año, lo que supone un sobrecoste de 80.000 millones derivado de la actual crisis energética.Para T&E, la electrificación no es solo una cuestión climática, sino de supervivencia económica.Noticia relacionada general No No El exceso de velocidad y la fatiga elevan las muertes en carretera en Semana Santa Patxi FernándezLos 8 millones de vehículos eléctricos que ya circulan por las carreteras del continente lograron ahorrar el consumo de 46 millones de barriles de petróleo en 2025. Sin embargo, la asociación advierte que el proteccionismo o la relajación de las normas de CO2 serían un error estratégico.T&E El coche eléctrico como escudo geopolítico Este enfoque analiza cómo la transición al vehículo de batería no es solo una meta ambiental, sino una estrategia de supervivencia financiera para Europa frente a la crisis del petróleo.

Soberanía energética: en 2026, Europa gastará 300.000 millones de euros en importar petróleo, una cifra inflada por un sobrecoste de 80.000 millones debido a la inestabilidad de los precios (por encima de los 100 dólares/barril). Reducción de la brecha: Europa ha logrado situarse a solo tres años de distancia de China en cuota de ventas, recuperando el terreno perdido desde 2022. Impacto real: Los 8 millones de vehículos eléctricos actuales ya han logrado desplazar el consumo de 46 millones de barriles de crudo en el último año.Según William Todts, director ejecutivo de T&E «los vehículos eléctricos son la palanca definitiva para acabar con la dependencia de Europa del petróleo importado». Para Todts «el argumento de la industria de que vamos muy por detrás de China y de que debemos suavizar la normativa es totalmente erróneo.

La normativa es lo que mantiene a Europa en la carrera por el liderazgo mundial. Tenemos que acelerar, no rendirnos».Luces y sombras: el caso de EspañaEl informe destaca una Europa de dos velocidades. Mientras que naciones como Dinamarca y Países Bajos están logrando desplomar sus índices de contaminación gracias a la alta penetración del coche de baterías, otros mercados lastran la media comunitaria.España se sitúa en el lado crítico de la balanza. El análisis señala que el aumento de las emisiones en nuestro país se debe a unas ventas de vehículos eléctricos que siguen siendo «demasiado bajas», lo que prolonga artificialmente la dependencia del petróleo importado y frena la descarbonización del transporte.T&E El pulso entre industria y regulación La normativa como motor: según T&E, los objetivos de CO2 no son un lastre, sino la herramienta que mantiene a la industria europea «en la carrera» frente al dominio manufacturero de China.

Europa de dos velocidades: mientras Dinamarca y Países Bajos lideran la caída de emisiones, países como España lastran el avance europeo debido a una adopción del vehículo eléctrico todavía insuficiente. Fabricación local: el 70% de los eléctricos vendidos en el continente se producen en fábricas europeas, lo que refuerza el argumento de que una transición rápida es vital para mantener el empleo y la actividad industrial frente al 60% de cuota global que ostenta China.Aunque China fabrica actualmente el 60% de los coches eléctricos mundiales y su capacidad de producción de baterías es 20 veces superior a la europea, el informe ve una ventana de oportunidad. El 70% de los eléctricos que se venden en Europa ya se fabrican en suelo europeo, y la industria de celdas de batería está en plena transformación con la entrada de capital surcoreano y chino en plantas locales.Desde T&E denuncian las presiones de ciertos lobbies automovilísticos para aguar el Pacto Verde Europeo. Según Todts «el Pacto Verde es el plan para reforzar la seguridad europea.

Sin embargo, está siendo objeto de ataques por parte de fabricantes a quienes les preocupan más los beneficios a corto plazo que la seguridad y la sostenibilidad a largo plazo. La UE debe resistir las presiones».MÁS INFORMACIÓN noticia Si La electrificación «tira» del sector de las bicicletas noticia No La DGT prevé 17 millones de desplazamientos en Semana Santa noticia No Volvo revoluciona la seguridad con su nuevo cinturón inteligenteEl mensaje desde T&E para los reguladores en Bruselas es que el liderazgo tecnológico del siglo XXI se decide en los próximos 48 meses. «Si Europa mantiene el pulso normativo, la soberanía energética y el futuro de sus fábricas podrían estar asegurados antes de que termine la década», explican.