HALLAN UN MONASTERIO DE 1.500 AÑOS DE ANTIGÜEDAD EN EGIPTO

HALLAN UN MONASTERIO DE 1.500 AÑOS DE ANTIGÜEDAD EN EGIPTO
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

HALLAN UN MONASTERIO DE 1.500 AÑOS DE ANTIGÜEDAD EN EGIPTO

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Un importante descubrimiento arqueológico ha tenido lugar en Egipto, con el hallazgo de un monasterio que data del siglo V d.C. en Al-Qalaya, Hosh Issa, en la gobernación de Beheira. Los expertos consideran que esta estructura monumental representa una de las **primeras manifestaciones del monacato cristiano primitivo**.

Hisham El-Leithy, del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, destaca que este descubrimiento es una valiosa contribución al estudio de la arquitectura monástica egipcia primitiva.

La zona de Al-Qalaya se considera el **segundo asentamiento monástico más grande en la historia copta**, la comunidad cristiana nativa de Egipto.

POSIBLE CASA DE HUÉSPEDES PARA MONJES

Se cree que el edificio pudo haber servido como casa de huéspedes para monjes, lo que ayuda a comprender **cómo se desarrolló la vida monástica organizada**. La estructura consta de 13 habitaciones, incluyendo celdas individuales, habitaciones compartidas, espacios educativos, áreas de servicio como cocina y almacenes, y zonas para recibir visitantes.

Las celdas individuales, conocidas como “kalia”, eran pequeñas cámaras con bóvedas de ladrillo diseñadas **para el retiro y la meditación de los monjes**. En el centro del edificio se encontró un espacio de oración orientado hacia el este, con una cruz de piedra caliza incrustada en un nicho.

AL-QALAYA: UN DESTINO ESPIRITUAL

La existencia de un espacio dedicado a los huéspedes sugiere que Al-Qalaya no era un retiro aislado, sino un **destino espiritual que atraía a diversas personas**. La diversidad de salas refleja una etapa crucial en la evolución monástica: la transición de una vida solitaria a formas de práctica religiosa más comunitarias y organizadas.

Entre los hallazgos más destacados se encuentra una **losa rectangular de piedra caliza** encontrada a la entrada de una de las habitaciones. La pieza presenta una inscripción en copto que, según una primera traducción, corresponde a una lápida funeraria: “Apa Kir, hijo de Shenouda”, lo que sugiere que las comunidades religiosas utilizaron este lugar durante largos periodos.

Samir Rizk Abdel-Hafez, jefe de la misión arqueológica, indica que también se han encontrado **numerosos frescos que representan figuras monásticas**, junto con motivos vegetales y geométricos. Estos hallazgos refuerzan el papel de Al-Qalaya no solo como centro religioso, sino también como un lugar de expresión artística cristiana primitiva.