
El factor que pudo haber evitado la tragedia de El Bocal: ¿Por qué es la única pasarela diferente a las demás?
Poco más de tres semanas después del derrumbe de la pasarela de El Bocal en el que murieron seis jóvenes, una pregunta emerge al visitar el lugar de la tragedia. Al observar con detenimiento la zona, un detalle constructivo que hasta ahora no había estado en el foco del debate llama la atención y cambia la percepción del accidente.
En el entorno de El Bocal no hay una única pasarela, sino varias, y no todas son iguales. Algunas de estas estructuras cuentan con una base de hormigón justo debajo, un apoyo que acompaña el recorrido. Sin embargo, la pasarela donde ocurrió el accidente carecía de este elemento que podría haber sido determinante.
Esta diferencia es fundamental, ya que esa base de cemento implica que, en caso de fallo estructural, la caída no sería directa al mar.
Si bien no se puede asegurar que la tragedia se hubiera evitado con total seguridad, este elemento introduce un factor de reducción del riesgo.
Hasta ahora, el debate público se había centrado en el mantenimiento de la pasarela, su desgaste y el estado de sus fijaciones. Sin embargo, la ausencia de la base de hormigón cambia el enfoque. Ya no se habla solo de conservación, sino del diseño original de la estructura y de las medidas de seguridad que se contemplaron en unas zonas y en otras no.
El problema, como apuntan los análisis, es que “una pasarela no falla por lo que se ve a simple vista, sino por lo que la sostiene”. Además, no todas las pasarelas de la zona presentan el mismo estado.
Mientras algunas ofrecen una sensación de mayor firmeza, en otras el desgaste es evidente, lo que sugiere diferencias no solo por el paso del tiempo, sino también por el mantenimiento de cada estructura.
Hoy, la zona permanece acordonada, pero la imagen de la pasarela sin el apoyo inferior es difícil de ignorar para los vecinos y visitantes. Al final, todo se resume en una duda que va más allá del colapso y que se ha convertido en una de las preguntas más incómodas del suceso: “No solo qué falló, sino qué faltaba”.
La nueva perspectiva sobre el diseño de la pasarela accidentada cobra más fuerza con las últimas declaraciones de la alcaldesa de Santander, Gema Igual. La hipótesis de que la causa del colapso no sea el mantenimiento, sino un fallo estructural, abre un nuevo escenario en la investigación. Esta línea de trabajo cuestiona si la pasarela se construyó siguiendo el proyecto original o si, por el contrario, hubo modificaciones en el diseño o los materiales que comprometieron su seguridad desde el principio.
El equipo de gobierno municipal ha puesto sobre la mesa una serie de preguntas clave que apuntan directamente a la fase de construcción.
“Si en el proyecto inicial había una solución más robusta, ¿por qué se cambió? ¿Quién lo decidió? ¿Qué estudios avalaban ese cambio?”, son las cuestiones que, según Igual, deberán aclararse. Esta incógnita es especialmente relevante al observar que otras pasarelas del entorno sí cuentan con elementos de seguridad adicionales, como la mencionada base de hormigón.
Estas preguntas recaen sobre la Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, que fue la administración que ejecutó la obra.
Aunque el primer auto judicial le atribuye la responsabilidad del mantenimiento, la investigación ahora también podría centrarse en sus decisiones durante la construcción. Se añade la complejidad de que la pasarela, abierta al público desde 2014, nunca fue formalmente recepcionada por el Ayuntamiento de Santander, una situación que, según la alcaldesa, “tendrá que aclarar la justicia”.
Mientras avanza el proceso judicial, la alcaldesa ha insistido en que el objetivo principal es conocer la verdad por respeto a las víctimas y sus familias, recordando que “desde el día 3 de marzo hay hogares con un miembro menos”. Aunque el auto judicial inicial supone un respaldo para el consistorio, la atención se desvía ahora del mantenimiento a un posible vicio de origen, una duda que la diferencia constructiva de la pasarela ha hecho más evidente que nunca.












