
Joven de 19 años revoluciona el sector ganadero en Málaga con un proyecto de ecoturismo caprino
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David Tomé, un joven de 19 años, está desafiando las convenciones en Torrox, Málaga, con su ambicioso proyecto de convertirse en cabrero. A diferencia de muchos en el sector, David no proviene de una familia ganadera, pero su pasión por el campo lo impulsó a iniciar su propio camino desde los 12 años.
De consolas a cabras: una pasión temprana por el campo
Desde niño, David mostró una clara preferencia por los animales en lugar de los videojuegos. “Yo nunca he utilizado una Play”, confiesa, subrayando su devoción por el mundo rural. Esta pasión lo llevó a priorizar el acompañamiento a un cabrero antes que asistir a la cabalgata de Reyes.
Un proyecto basado en el esfuerzo personal
El proyecto de David es el resultado de su propio esfuerzo y trabajo.
“El corral que tengo me lo he hecho yo, mis cabras me las he comprado yo”, afirma con orgullo. Aunque cuenta con el apoyo de sus padres, enfatiza que todo lo que ha logrado es fruto de su dedicación. Su aprendizaje ha sido principalmente autodidacta, basado en la experiencia práctica.
Planes de expansión y desafíos burocráticos
Actualmente, David posee una decena de cabras, pero su objetivo es ampliar su ganadería a entre 200 y 300 cabras. Sin embargo, se enfrenta a desafíos burocráticos en su municipio, lo que lo ha llevado a considerar la posibilidad de alquilar una nave en otra localidad para hacer realidad su sueño.
Ecoturismo como modelo de negocio
El plan de David va más allá de la ganadería tradicional.
Su modelo de negocio se centra en el ecoturismo, combinando la producción de leche y carne con talleres y visitas guiadas. Su objetivo es “darle un valor añadido a lo que es tu ganadería” y, al mismo tiempo, “que la gente también le dé valor y sepa lo que es esto”.
El sueño de una quesería propia
A largo plazo, David sueña con cerrar el círculo produciendo su propio queso. “Me gustaría hacer es coger y hacer una pequeña quesería para yo mi propio producto, poder coger y fabricarlo en queso”, explica. De esta manera, podría vender su propia materia prima directamente, garantizando a los consumidores un producto de calidad y de cercanía.
Un ejemplo de emprendimiento juvenil
David Tomé representa un ejemplo de emprendimiento juvenil que desafía las estadísticas.
Su determinación y pasión por el sector primario lo convierten en un modelo a seguir para otros jóvenes que buscan construir su propio camino en el mundo rural.












