
Un psicólogo afirma que ante el sufrimiento extremo "siempre hay un futuro
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El psicólogo Alfonso Echávarri, director del Teléfono de la Esperanza en Navarra, ha declarado que, frente al sufrimiento extremo, existe la posibilidad de encontrar un sentido y un futuro. Durante su participación en el programa ‘El Cascabel’, Echávarri subrayó que, aunque el dolor pueda llevar a creer que se ha llegado a un punto final, su experiencia profesional le demuestra lo contrario.
“Siempre hay retorno, siempre hay un para qué, siempre hay un futuro”, enfatizó Echávarri, reconociendo la necesidad de “mucha ayuda, ayuda especializada y acompañamiento” para quienes atraviesan estas situaciones.
El psicólogo aclaró que este tema no se trata de valentía o cobardía, sino del sufrimiento y de cómo abordarlo. Explicó que, aunque un pasado traumático puede condicionar el presente, no lo determina. “Quienes atraviesan estas situaciones no ven caminos alternativos, pero sí que los hay”, insistió.
El caso de Noelia: una reflexión social
A raíz del caso de Noelia, Echávarri expresó: “hemos fallado, hemos fallado como sociedad”.
Confesó que le resulta difícil aceptar que estas decisiones se atribuyan a la libertad, debido al enorme condicionamiento que ejercen las situaciones traumáticas y el dolor. “La libertad no la he visto por ningún lado”, sentenció.
Echávarri compartió una clave fundamental: “Las personas no quieren morir, lo que quieren es dejar de sufrir”. Por ello, hizo un llamamiento a la reflexión y a hablar abiertamente sobre el suicidio para que deje de ser un tema tabú.
Un cambio de enfoque en la salud mental
El psicólogo propuso un cambio de enfoque en el tratamiento de la salud mental, defendiendo que el modelo no debe ser exclusivamente sanitario. A su juicio, es esencial atender la dimensionalidad de la persona en lugar de tratar únicamente el síntoma o la enfermedad.
“No existen los depresivos, no existen los límites, ni siquiera existen los suicidas. Existen las personas con trastornos”, recalcó.
Según el experto, este cambio de visión implica transmitir a los pacientes que “son mucho más que aquello que les pasa”. El proceso de acompañamiento y reestructuración es un camino “que no es lineal, que dura tiempo, que tiene altibajos”, pero que permite a muchos tomar las riendas de su vida. “Vivir no es durar, durar es una cosa y vivir es otra”, afirmó.
Un mensaje de esperanza
Echávarri ilustró su mensaje de esperanza con la historia de un joven que llamó al Teléfono de la Esperanza en Navarra mientras intentaba quitarse la vida.
Tras recibir ayuda, el joven volvió a llamar para agradecer y expresar que “hoy no tengo tantas ganas de morir como el otro día”.
Tres años después, Echávarri se reencontró con aquel joven, quien ahora era representante de los pacientes y afirmaba haber aprendido que ese no era el camino y que tenía algo más que hacer en la vida. Para el psicólogo, este caso real es el mejor mensaje: “algo diferente es posible”. Por ello, animó a pedir ayuda a los servicios públicos y a asociaciones especializadas que llevan años trabajando con personas en crisis.












