
GUERRA Y PAZ: LA VIGENCIA DE TOLSTÓI ANTE EL HORROR
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La reflexión sobre el horror y la inutilidad de las guerras encuentra eco en la obra cumbre de León Tolstói, ‘Guerra y paz’. La novela, publicada por entregas entre 1856 y 1869, sigue siendo una lectura esencial para comprender la dinámica entre los individuos y los grandes líderes en tiempos de conflicto.
Una novela admirada y consagrada
A pesar de las críticas iniciales por sus digresiones teóricas, ‘Guerra y paz’ fue rápidamente acogida por el público ruso y, posteriormente, por los lectores europeos. Autores como Virginia Woolf y Thomas Mann reconocieron su valor, consolidándose en el siglo XX como una obra fundamental de la literatura universal, especialmente tras las dos guerras mundiales.
El contexto de la creación
Tolstói comenzó a escribir la novela a los 37 años, mientras vivía en su finca familiar de Yásnaya Poliana, alejado de la vida social de Moscú y San Petersburgo. Su esposa, Sofía Andréyevna, desempeñó un papel crucial en la elaboración de la obra, transcribiendo y organizando los borradores.
Su experiencia como oficial del ejército ruso en la guerra de Crimea influyó en su visión poco idealizada del combate.
Aunque aún no había desarrollado completamente su pensamiento moral y religioso, ya se vislumbraban las ideas clave que marcarían su obra literaria.
Épica y filosofía entrelazadas
La novela narra la vida de varias familias aristocráticas rusas durante las guerras napoleónicas (los Bolkonski, los Rostov, los Bezújov). Tolstói entrelaza sucesos históricos reales con las vivencias existenciales de los personajes y sus propias reflexiones filosóficas sobre el poder y la guerra. Se plantea la relación entre las acciones individuales y el supuesto control de la historia por figuras como Napoleón Bonaparte, líderes que la incontrolable tendencia actual a la visión presentista identifica con nombres como Vladimir Putin o Donald Trump.
La guerra: caos y destrucción
Lejos de cualquier visión gloriosa o estratégica, Tolstói se esfuerza por mostrar la esencia caótica, absurda e inhumana de la guerra. En ‘Guerra y paz’, nos insta a desconfiar de los líderes que parecen dirigir nuestro destino de manera personal y arbitraria, mostrando en cambio el proceso, mucho más impredecible y colectivo, del propio acceso al poder de estos grandes nombres, y de su intervención en la historia.
Así, el Bonaparte de ‘Guerra y paz’ se nos muestra como alguien que ‘cree’ dirigir el curso de los acontecimientos, pero que en realidad es el producto de los intereses, los fracasos o las ambiciones de terceros.
Frente al discurso de cualquier país, que tiende a simplificar la esencia de un conflicto entre la necesidad económica y la defensa militar, apelando al orgullo o al miedo, Tolstói nos obliga a descender, en su relato, a la única verdad del conflicto: la destrucción. Los soldados muertos, los civiles asesinados y las vidas de millones de personas descompuestas. El cambio de escala de la geopolítica al individuo.
«La guerra —dice— no es una partida de ajedrez entre líderes, sino un fenómeno caótico donde quienes menos deciden son quienes más sufren». Una reflexión que resuena con fuerza en el presente.













