
La Ciudadela de Jaca desvela sus secretos a los pequeños exploradores de Escolapios
Los alumnos de tercero de infantil de Escolapios Jaca han culminado su proyecto sobre los castillos de una manera muy especial. Acompañados por su profesora, Cristina Martínez, los pequeños han participado en el taller de radio para contar las actividades con las que han despedido el trimestre, incluyendo un taller de alfarería y una completa visita a la Ciudadela de Jaca.
Durante la última semana de su proyecto, los niños se convirtieron en alfareros y trabajaron la arcilla.
En la actividad, que han descrito como muy divertida, los estudiantes crearon sus propios cuencos, platos y otras figuras que luego se llevaron a casa para pintar.
El plato fuerte de la semana ha sido la visita al castillo de San Pedro, conocido como la Ciudadela de Jaca. Allí han recorrido sus instalaciones y han conocido de cerca a sus habitantes más famosos: los ciervos que viven en el foso.
Aunque no se dejaron ver mucho, la guía, Raquel, les explicó que pronto nacerán los cervatillos.
La noticia del nacimiento de las crías ha venido con un reto. Según ha contado su profesora, “a la vuelta de Semana Santa, el reto de la primera semana va a ser elegir un nombre”.
Los alumnos ya barajan algunas ideas y se han comprometido a enviar una carta con el nombre elegido para uno de los nuevos cervatillos.
En su recorrido, los escolares también han aprendido sobre la historia de la fortaleza. Descubrieron los baluartes donde se ubican los cañones y escucharon el relato del ataque de los franceses, que llegaron a ondear su bandera en el castillo antes de que los jacetanos lo reconquistaran.
La visita ha incluido un recorrido por los museos, siendo el de Miniaturas Militares uno de los favoritos.
Los niños han disfrutado buscando figuras escondidas de personajes tan conocidos como Mary Poppins, Superman u Obélix.
Para terminar el proyecto, a su vuelta al colegio les esperaba una última actividad. Según han avanzado los propios niños, “ahora, al volver, nos han preparado una sorpresa, no sabemos qué hay”.
La sorpresa consistía en una yincana y un juego de pistas organizado por los “duendes del proyecto”.
Con estas actividades, los alumnos se despiden del trimestre y dan la bienvenida a las vacaciones de Semana Santa, un tiempo que esperan con ilusión para descansar, disfrutar de los padres y, en algunos casos, participar en las procesiones y ver los tambores.













