
NUEVO TITULO: El Obispo de Huesca Inaugura la Semana Santa con un Llamamiento a la Reflexión y la Paz
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El obispo de Huesca, Pedro Aguado, ha dado el pistoletazo de salida a la Semana Santa de la ciudad con un emotivo pregón. Este ha sido su primer acto de este tipo desde que asumió el cargo en la diócesis.
Desde la parroquia de Santo Domingo y San Martín, el obispo Aguado centró su mensaje en tres verbos clave: celebrar, contemplar y testimoniar.
Invitó a los habitantes de Huesca a vivir estos días con serenidad y alegría.
Un Honor y un Desafío
El obispo Aguado confesó que pronunciar el pregón era un honor y un desafío, ya que era la primera vez que participaría plenamente en los actos de la Semana Santa de Huesca. Agradeció el trabajo de sus predecesores y de todos los involucrados en la celebración, destacando la profunda devoción de los oscenses.
Subrayó que la Semana Santa de Huesca es una tradición viva que se enriquece cada año, celebrando la recuperación de la presencia de los doce apóstoles en la procesión del Santo Entierro y la incorporación de una nueva procesión este año.
Recordando Figuras Clave
En su repaso histórico, el obispo recordó a figuras importantes como Don Celestino Villa, Martín Coronas y Don Demetrio Segura Gabino, reconociendo su contribución a la Semana Santa oscense.
Celebrar, Contemplar y Testimoniar
El eje central del pregón fueron los tres verbos que, según el obispo, definen la experiencia de estos días.
Explicó que “celebrar” se manifiesta en los actos litúrgicos, como la Misa Crismal y la Eucaristía del Jueves Santo, que conmemora la institución del sacerdocio y el mandamiento del amor fraterno.
Un Llamamiento a la Reflexión y la Paz
Monseñor Aguado concluyó su pregón con tres sugerencias para la vida: levantar la mirada a Dios, “entrar en lo profundo de nuestro corazón” y no cerrar los ojos ante el sufrimiento. Hizo un llamamiento a contemplar a todos los que sufren por las guerras, el hambre, la soledad o la enfermedad.
El obispo finalizó su intervención con un mensaje de paz, pidiendo despojarla de ideologías y entenderla en su sentido más profundo: “La paz es el bien supremo”, afirmó, “y este es el mensaje de la Semana Santa”.
Deseó a todos que puedan vivir las celebraciones para renovar los “mejores sentimientos y anhelos de vida y fraternidad”.












