
¿Qué cara se le quedaría al PP si perdiera Andalucía?
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El Partido Popular (PP) y Vox insisten en la idea de que las elecciones andaluzas están perdidas de antemano para la izquierda. Sin embargo, Andalucía ha demostrado ser pionera en dar sorpresas, y podría ser el punto de partida para la remontada en las próximas elecciones generales.
Las declaraciones del presidente aragonés, Jorge Azcón (PP), en las que comparaba la apariencia física de María Jesús Montero y Pilar Alegría, sugiriendo que Montero “tendría peor cara” si perdía en Andalucía, han generado controversia. Más allá de la polémica, surge la pregunta: ¿Qué rostro mostrarían el PP y Vox, representados por Juanma Moreno y Santi Abascal, si los andaluces decidieran algo diferente a lo que ellos esperan? ¿Y cómo reaccionaría Feijóo?
Existe la percepción generalizada de que la izquierda no tiene posibilidades en Andalucía, al igual que en otras regiones como Extremadura, Aragón y Castilla y León. Aunque las encuestas reflejan esta situación y los medios de comunicación transmiten un sentimiento de “no hay remedio”, es importante recordar que Andalucía ha demostrado ser impredecible.
Andalucía, tierra de sorpresas
En 2018, nadie apostaba por Juanma Moreno como candidato a la presidencia de la Junta, ni siquiera dentro de su propio partido. Sin embargo, logró gobernar tras 37 años de gobierno socialista, gracias a una coalición con Ciudadanos y al apoyo de Vox, que obtuvo 12 diputados y entró por primera vez en un parlamento.
Estas sorpresas, aunque no motivo de orgullo, demuestran la capacidad de Andalucía para desafiar las expectativas. En su momento, se señalaron razones como la desacertada candidatura de Susana Díaz y la deriva que representaba.
Díaz intentó liderar el PSOE a nivel nacional, pero no lo logró debido a que la militancia socialista le dio menos apoyo en las votaciones secretas que los avales que había conseguido para enfrentarse a Pedro Sánchez en las primarias.
Un precedente histórico
Al igual que nadie predijo la llegada de Moreno Bonilla a la presidencia de Andalucía en 2018, ni la entrada de Vox al Parlamento andaluz, el 4 de diciembre de 1977 Andalucía sorprendió a España al exigir ser una autonomía en igualdad de condiciones con las llamadas “históricas”. Esta demanda fue clave para construir un sistema autonómico basado en la justicia y la igualdad.
La remontada de la izquierda no está garantizada. Es fundamental que las opciones a la izquierda del PSOE, entre Por Andalucía y Podemos, se unifiquen. La decisión sobre esta coalición se tomará el 3 de abril. María Jesús Montero ha tardado en asumir sus responsabilidades en Andalucía, y su primera comparecencia, centrada en su poder estatal y su renuncia a él, podría no ser la mejor estrategia.
¿Qué modelo de sociedad elegirá Andalucía?
Muchos consideran que Montero es la mejor opción para liderar la alternativa a la derecha en Andalucía por parte del PSOE. En el mismo sentido, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, es la elección más sólida para liderar el espacio a la izquierda del PSOE. Los partidos están apostando por figuras andaluzas con trayectoria estatal, valía y visión para impulsar una Andalucía con una economía diversificada y sostenible.
La pregunta clave es: ¿Qué modelo de sociedad elegirá Andalucía? Si el PSOE fue desalojado del poder por su deriva neoliberal, ¿permitiremos que el PP de Moreno Bonilla siga deteriorando la sanidad pública? ¿Dejaremos que el PP, con el apoyo de Vox, siga recortando fondos a la educación pública para beneficiar a sus allegados dueños de centros privados? ¿Votaremos por la igualdad o por los privilegios?
Las derechas intentarán convencernos de que son la única opción, y las izquierdas nos exasperarán con sus imperfecciones. Sin embargo, tenemos dos meses para sopesar los pros y los contras, y para recordar que, en democracia, los electores siempre pueden dar la sorpresa. Nosotros somos quienes, con nuestra decisión, dibujamos las caras de decepción y las sonrisas de esperanza.













