
Europa al borde de la estanflación por la guerra en Oriente Medio
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La guerra en Oriente Medio, impulsada por Estados Unidos e Israel, amenaza con llevar a Europa a una estanflación, un escenario económico adverso caracterizado por bajo crecimiento y alta inflación. La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advierte de un “verdadero shock” con consecuencias que podrían ser mayores de lo que se imagina.
Creciente incertidumbre en los mercados
La incertidumbre en los mercados aumenta debido a la volátil estrategia del presidente estadounidense Donald Trump en el conflicto. A pesar de prometer una guerra de corta duración, la situación se prolonga sin una solución clara. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció la intensificación de los ataques contra Irán, contradiciendo los supuestos esfuerzos diplomáticos de Trump.
Boris Vujcic, vicepresidente del BCE, advierte que la guerra está empujando a la eurozona hacia un crecimiento más débil y una mayor inflación. Este riesgo se está materializando más rápido de lo previsto.
La trampa de la política monetaria
En un entorno de estanflación, los bancos centrales se enfrentan a una menor flexibilidad y un mayor riesgo de errores en la política monetaria. Jack Janasiewicz, gestor de Natixis, señala que los bancos centrales están entre la espada y la pared, con los precios de la energía disparándose y la economía global sufriendo. La capacidad de respuesta de la política monetaria se debilita a medida que aumentan los precios del petróleo.
La tardía reacción del BCE ante la inflación provocada por la invasión de Ucrania pesa sobre las decisiones actuales. Aunque Lagarde promete actuar con rapidez, los analistas advierten que la situación es diferente. Enguerrand Artaz, gestor de fondos de LFDE, sugiere que la inacción podría ser la mejor respuesta, ya que el recuerdo de la inflación de 2022-2023 sigue presente. Además, recuerda la importancia de no reaccionar a crisis temporales de oferta, una lección que el BCE debería tener en cuenta.
Señales de alarma por la estanflación
Chris Williamson, economista jefe de negocios en S&P Global Market Intelligence, advierte que la guerra en Oriente Medio está impulsando los precios al alza y frenando el crecimiento, encendiendo las alarmas de estanflación. Los costes de las empresas aumentan al ritmo más rápido en más de tres años debido al aumento de los precios de la energía y la interrupción de las cadenas de suministro.
El crecimiento de la producción se ha desacelerado, reflejando una caída en la confianza empresarial y el deterioro de los nuevos pedidos. Las expectativas sobre la producción futura han disminuido significativamente, alcanzando el nivel más bajo desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Otros analistas comparten esta preocupación. Emmanuel Cau, jefe de estrategia en Barclays, señala que los mercados están incorporando un escenario de precios del petróleo más altos por más tiempo, reforzando las preocupaciones sobre la estanflación. Xavier Chapard, estratega de LBP, indica que las primeras encuestas de marzo confirman el carácter estanflacionista de la crisis, con un impacto particularmente fuerte en Europa debido a su dependencia de las importaciones de petróleo y gas.
Patrick Artus, analista de Ossiam, destaca que incluso antes del conflicto en Oriente Medio, la economía de la eurozona se dirigía hacia un equilibrio de estanflación debido a la falta de aumento de la productividad y al aumento de los precios de los metales y semiconductores. La guerra agrava este riesgo, generando un shock negativo de oferta derivado del aumento de los precios del petróleo y el gas natural.
Impacto económico en los ciudadanos
En España, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se disparó al 3,3% en marzo debido al encarecimiento de los carburantes. El Banco de España prevé que el peor escenario de la guerra podría frenar la economía al 1,9% y disparar la inflación al 5,9%. La OCDE también ha recortado las previsiones de crecimiento del PIB de España para 2026 y 2027 debido a los efectos del conflicto en Oriente Medio.
A pesar de que la economía española es una de las más sólidas de la UE, se enfrenta a estos desafíos. Bloomberg prevé un escaso crecimiento del 0,5% para Alemania en 2026 si la guerra continúa, mientras que Italia y Francia también han revisado a la baja sus previsiones de crecimiento.
Anthony Willis, economista de Columbia Threadneedle Investments, lamenta que el contexto económico haya empeorado rápidamente, especialmente en un año en el que se esperaba un aumento del crecimiento y de los beneficios empresariales. Aunque la UE está mejor preparada en cuanto al suministro de gas que en 2022, sigue siendo vulnerable debido a las limitadas reservas y la competencia con Asia por los suministros de gas disponibles.
En una reunión reciente de ministros de finanzas de la UE, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, advirtió sobre el riesgo de un choque estanflacionario, incluso si las interrupciones en el suministro energético son de corta duración. El crecimiento de la UE en 2026 podría ser entre 0,4 y 0,6 puntos porcentuales inferior a lo previsto en las previsiones económicas de otoño.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha expresado su preocupación por el impacto del conflicto en los hogares españoles y ha destacado la necesidad de medidas para paliar sus efectos. Como otros países europeos, España ha adoptado medidas anticrisis para proteger a los ciudadanos.
Alexander Stubb, presidente de Finlandia, advierte sobre el riesgo de una recesión global autoinfligida y destaca la interconexión de los precios del petróleo, el gas, los alimentos, los fertilizantes y los productos farmacéuticos, entre otros.












