
Trump alienta las negociaciones con Irán para salir del avispero
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha extendido el plazo para negociar con Irán, retirando un ultimátum previo para buscar una salida a la guerra que ya ha superado las cuatro semanas.
Con una estrategia similar a la utilizada con los aranceles, Trump inicialmente lanzó un ultimátum de 48 horas, luego lo prorrogó argumentando negociaciones en curso y, finalmente, extendió el plazo hasta el 6 de abril, alegando la supuesta súplica de la otra parte.
Intensificación de los bombardeos y despliegue de tropas
A pesar de afirmar que Irán ya había sido “derrotado”, Trump ha continuado intensificando los bombardeos y desplegando más soldados en la región, incluyendo tropas terrestres. Esta contradicción plantea interrogantes sobre la verdadera situación del conflicto.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha declarado que aún “quedan semanas” de guerra, lo que sugiere que la situación es más compleja de lo que se presenta públicamente.
Buscando una narrativa de salida
Trump necesita encontrar una manera de salir del conflicto en Irán. Al igual que la narrativa para justificar la entrada en guerra ha ido cambiando, ahora se requiere un relato que permita una retirada sin aparentar derrota.
Estados Unidos e Israel están bombardeando Irán diariamente, causando daños significativos, mientras que también están sufriendo ataques en respuesta, tanto ellos como sus aliados en el Golfo.
Pérdidas militares y costos económicos
Miles de millones de dólares en equipamiento militar sofisticado se han perdido o dañado desde el inicio de los ataques. Según informa The Wall Street Journal, los daños son causados principalmente por misiles balísticos y drones iraníes. Los costos de reemplazo y reparación se estiman entre 1.400 y 2.900 millones de dólares.
Trump ha expresado sorpresa por los ataques a sus aliados en el Golfo, a pesar de la historia de represalias iraníes ante agresiones previas.
Impacto en la economía global
El bloqueo selectivo del estrecho de Ormuz y la interrupción del suministro de fertilizantes generan preocupación global y podrían tener graves consecuencias para la economía mundial, incluyendo la de Estados Unidos.
Trump ha tomado medidas como levantar sanciones a los petróleos de Venezuela, Rusia e Irán e incluso liberar reservas estratégicas de crudo para intentar contener los precios de la energía en EEUU.
Impopularidad de la guerra y elecciones de mitad de mandato
La guerra contra Irán es impopular en Estados Unidos y podría afectar las elecciones legislativas de mitad de mandato. La mayoría de los estadounidenses cree que la guerra ha ido demasiado lejos y están preocupados por el aumento de los precios de la gasolina, según una encuesta de AP-NORC.
La campaña militar de Trump podría convertirse en un lastre político para su administración, con un 59% de los estadounidenses considerando que la acción militar en Irán ha sido excesiva.
Buscando el diálogo como vía de escape
Ante la soledad internacional, la escalada de precios de la energía y los reveses militares, Trump está considerando el diálogo con Irán como una posible salida al conflicto. Ha pasado de negar la posibilidad de negociaciones a aplaudir el desarrollo de conversaciones, aunque Teherán no las reconozca oficialmente.
Se ha propuesto un plan de 15 puntos a Irán, que ha sido rechazado. Sin embargo, Trump parece dispuesto a alentar las negociaciones para salir del “avispero” en que se ha convertido la guerra.












