Andalucía: La Desigualdad Social se Cronifica, Afectando a Casi Dos Millones de Personas

Andalucía: La Desigualdad Social se Cronifica, Afectando a Casi Dos Millones de Personas
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Andalucía: La Desigualdad Social se Cronifica, Afectando a Casi Dos Millones de Personas

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Un reciente informe de FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía, presentado por Cáritas Andalucía, advierte sobre la creciente cronificación de la desigualdad en la región. El estudio revela que aproximadamente el 23% de la población andaluza, lo que equivale a casi dos millones de personas, se encuentra en situación de exclusión social. De este porcentaje, un 10% enfrenta una exclusión severa.

Vivienda y empleo: Ejes centrales de la exclusión

El análisis señala que la vivienda y el empleo son los principales factores que contribuyen a esta fractura social. La situación actual es el resultado de más de dos décadas de crisis sucesivas, cuyas recuperaciones no han logrado resolver las desigualdades existentes.

Daniel Rodríguez de Blas, coordinador del informe, subraya que se trata de “dinámicas estructurales que se consolidan” y no de una situación coyuntural.

Aumento de la exclusión severa y retroceso de la integración plena

La tasa de exclusión en Andalucía (23,1%) supera significativamente la media nacional (19,3%). Un dato particularmente alarmante es el aumento de la exclusión severa, que afecta al 10,2% de la población, representando 270.000 personas más que en 2018. Paralelamente, la integración plena ha disminuido, con solo cuatro de cada diez andaluces sin presentar ningún indicador de exclusión social.

El sistema como principal responsable

El informe destaca que el problema no reside en la falta de iniciativa individual, sino en las deficiencias del sistema. La mayoría de los hogares en exclusión buscan activamente superar su situación, pero se enfrentan a sistemas fragmentados y recursos insuficientes.

Rodríguez lamenta que “cuando el sistema falla de forma sistemática, la exclusión no solo se reproduce: se cronifica”.

El Acceso a la Vivienda, un Problema Crítico

La vivienda se erige como el principal eje de la exclusión en Andalucía, afectando a casi una de cada cuatro personas. Desde 2018, el precio de compra de viviendas ha aumentado un 65%, superando con creces el incremento salarial. Este desequilibrio obliga a más de 400.000 hogares a vivir por debajo del umbral de la pobreza severa tras cubrir sus gastos básicos, y coloca al 43% de los inquilinos en riesgo de pobreza.

El Empleo Ya No es Suficiente

A pesar de la mejora en las cifras de empleo, el trabajo por sí solo ya no es suficiente para garantizar la inclusión social. La inflación y el aumento del coste de la vivienda han disminuido la capacidad protectora del empleo.

Rodríguez señala que “reduce el riesgo de exclusión, pero ya no lo elimina y para demasiadas personas se ha convertido en una experiencia frágil y vulnerable”, añadiendo que el salario medio en Andalucía es inferior en 7,6 puntos a la media nacional.

Rostros de la Exclusión

El informe de FOESSA revela que la exclusión tiene “rostros claros y repetidos”. Afecta desproporcionadamente a personas de nacionalidad extranjera (48%), más del doble que a las de nacionalidad española (20%). También impacta con fuerza a la infancia y la juventud, con casi tres de cada diez menores en situación de exclusión (29%). Además, la brecha de género es evidente, con una mayor incidencia en los hogares encabezados por mujeres.

La Salud como Factor de Desigualdad

La salud se ha convertido en un factor de desigualdad crónico.

Uno de cada cinco hogares sufre exclusión vinculada a la salud, principalmente por motivos económicos, como la dificultad para adquirir medicamentos. Rodríguez indica que “la salud se ha convertido en uno de los espejos más claros de la desigualdad social”, con una notable diferencia en la incidencia de problemas de salud mental entre la población integrada y la excluida.

Propuestas para un Nuevo Pacto Social

Ante este modelo de desarrollo “agotado”, el informe propone un cambio de rumbo hacia un nuevo pacto social basado en tres pilares: una sociedad civil activa que fortalezca los vínculos sociales, unas instituciones públicas sólidas que garanticen los derechos y una clase política capaz de construir consensos a largo plazo. Francisco José Sánchez, presidente de Cáritas Andalucía, ha realizado un llamamiento a asumir la responsabilidad “en lo político, en lo personal y en lo comunitario”.