Del campo de fútbol a la vicepresidencia: Los inicios de Carlos Cuerpo en Badajoz

Del campo de fútbol a la vicepresidencia: Los inicios de Carlos Cuerpo en Badajoz
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Del campo de fútbol a la vicepresidencia: Los inicios de Carlos Cuerpo en Badajoz

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Mucho antes de convertirse en vicepresidente primero del Gobierno de España, Carlos Cuerpo era un joven futbolista en los campos de fútbol base de Badajoz. Junto a su hermano Gregorio, jugó en el club Puerta Palmas, donde militó durante dos temporadas.

Un joven educado y competitivo

Santos Granado, su entrenador en aquella época, lo recuerda como un joven “un pelín tímido, pero sobre todo, a diferencia de los compañeros de esa edad, supereducado”. Quienes lo conocieron entonces destacan una personalidad que, en esencia, se mantiene hasta hoy. Granado rememora la impresión que le causó el joven Cuerpo: “Hablaba muy bajito, como sigue hablando ahora, y la verdad, sobre todo eso, yo digo que que muy, muy, muy, muy educado y muy correcto”.

Este carácter formal llamaba la atención en un vestuario de jóvenes de entre 19 y 21 años.

“Era serio, ya te digo, era supereducado, muy correcto, a la hora de tenerte que decirte las cosas también con mucha prudencia”, añade Granado, quien asegura que esos rasgos “ya los transmitía él cuando tenía 19 o 20 años”.

Espíritu competitivo y grandes amistades

La familia Cuerpo había regresado a Badajoz tras pasar cinco años en Suiza. Los hermanos Carlos y Gregorio no llevaban mucho tiempo en la ciudad cuando se unieron al Puerta Palmas. Ambos destacaban por su envergadura y altura. Carlos jugaba como mediocentro defensivo, mientras que su hermano era el delantero.

A pesar de su carácter tranquilo, Cuerpo mostraba un fuerte espíritu competitivo. “Se cogía unos buenos rebotes cuando no jugaba titular”, recuerda su entrenador.

Tras la temporada 2000/2001, los hermanos abandonaron el club para centrarse en sus estudios. Carlos se licenció en Economía en la Universidad de Extremadura en 2003, iniciando una brillante carrera académica y profesional que lo llevaría a la élite de la administración pública.

Orgullo en su antiguo club

Ver a aquel joven mediocentro convertido en una de las figuras más importantes del país es un motivo de alegría para su antiguo técnico. “Me alegro mucho por él, sinceramente”, confiesa Granado.

El entrenador se muestra orgulloso de que “una persona que de aquí de abajo, que haya estudiado aquí en la universidad pública”, haya llegado tan alto. “Una satisfacción muy grande, la verdad. Supongo que para su familia más todavía”, concluye.