
Cambio de hora en España: ¿Cómo afecta a nuestra salud?
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España ha ajustado sus relojes para entrar en el horario de verano, adelantando la hora. Esta práctica, que comenzó en 1918 y se afianzó en la década de los 70 durante la crisis del petróleo, suscita cada año interrogantes sobre su impacto en la salud. El doctor Santiago Llorente, director del Centro de Cabeza y Cuello de Oviedo, con una unidad especializada en trastornos del sueño, ha ofrecido su perspectiva sobre este cambio.
Impacto leve y transitorio
Según el doctor Llorente, el cambio de hora produce un efecto “transitorio y leve”. Lo compara con un viaje corto, señalando que “es como si nos moviésemos a un país del este que tiene una hora más que España”.
Reconoce que, durante algunos días, puede haber repercusiones en los patrones de sueño y en otras actividades.
Adaptación al nuevo horario
La adaptación al nuevo horario varía entre individuos. No obstante, el doctor Llorente estima que “en menos de una semana cualquier persona se adapta”. Las personas con patrones de sueño más rígidos o con problemas preexistentes para dormir podrían experimentar mayores dificultades.
¿A quién afecta más?
El cambio de hora no impacta a todos por igual. Los niños y adolescentes, que tienden a quedarse despiertos hasta tarde, pueden sentir más el efecto de dormir una hora menos.
Del mismo modo, las personas mayores, cuyo sueño suele ser más superficial, también son más susceptibles.
También se ven más afectados quienes padecen insomnio o trastornos del sueño preexistentes, así como aquellos que trabajan por turnos, cuyo descanso ya es de por sí más frágil.
Alondras y búhos: el cronotipo influye
La tolerancia al cambio de horario también depende del cronotipo de cada persona, diferenciando entre “alondras” y “búhos”. Las alondras se despiertan fácilmente por la mañana, mientras que los búhos tienen su pico de actividad por la noche y les cuesta madrugar.
El cambio de primavera, al reducir una hora de sueño, suele afectar más a los “búhos”. “Si tú tienes un hábito noctámbulo, este cambio te va a afectar más”, explica Llorente. Por el contrario, el cambio de otoño, cuando se atrasa el reloj, podría ser más disruptivo para las “alondras”.












