
Crisis en Rodalies: Retrasos, puntos negros y obras pendientes persisten en la red catalana
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La red de Cercanías de Cataluña continúa sumida en una crisis que se prolonga por dos meses, afectando a miles de usuarios que han optado por alternativas como el transporte por carretera. A esto se suma un conflicto laboral con los maquinistas, complicando aún más la situación.
La crisis de Rodalies ha impactado los planes del Govern para mejorar el servicio, y la fecha de mayo se vislumbra como un posible horizonte para recuperar la normalidad. Sin embargo, las promesas iniciales de mejoras significativas parecen relegadas a un futuro lejano.
Cortes y limitaciones: Un servicio afectado
Actualmente, Rodalies y Regionals enfrentan cortes permanentes, especialmente en líneas clave como la R2Sud y la R3. La R2Sud opera en vía única, mientras que la R3 tiene un tramo central sin servicio. Estas dos líneas transportaban aproximadamente a 140.000 usuarios diarios en días laborables.
Además, la infraestructura registra 183 limitaciones temporales de velocidad (LTV), según datos internos de Adif. La plataforma de Promoció del Transport Públic (PTP) denuncia el aplazamiento de 11 grandes obras. Todo esto se traduce en retrasos, trenes cancelados y paradas prolongadas.
La Generalitat ha implementado servicios alternativos por carretera, que se han convertido en una solución imprescindible para muchos viajeros. Sin embargo, esto ha provocado un éxodo hacia la carretera, lo que preocupa a los expertos, quienes advierten sobre la dificultad de recuperar a los usuarios para el tren.
Joan Carles Salmerón, del Centre d’Estudis del Transport Terminus, señala que la confianza de los usuarios se ha perdido y será difícil recuperarla. Además, los servicios alternativos están funcionando bien, lo que podría llevar a muchos a preferir el autobús. Sin embargo, advierte que el volumen de personas que se movilizan diariamente en Cataluña no puede ser absorbido por la carretera debido a limitaciones de capacidad.
Limitaciones de velocidad: Un reflejo del estado de la red
La consellera Sílvia Paneque reconoció el estado “pésimo” del mantenimiento de la red, cuya responsabilidad recae en Adif. Detalló que la empresa ha realizado obras de emergencia por valor de 110 millones de euros y mantiene 368 trabajadores desplegados en Rodalies.
Las 183 limitaciones temporales de velocidad indican tramos en los que los trenes deben circular a menor velocidad debido a obras o incidencias. Estas limitaciones, que antes se mantenían ocultas, se han convertido en un indicador del estado de la red ferroviaria.
Si bien es normal que existan LTV en las vías, la gran cantidad y la prolongación de algunas de ellas indican una infraestructura vulnerable, según Salmerón.
Tras el accidente de Gelida, en el que falleció un joven maquinista, las LTV se han multiplicado debido a los daños del temporal Harry, la mayor precaución de los maquinistas y la preocupación de las administraciones por evitar incidentes. Sin embargo, no se explica por qué estos puntos negros no disminuyen.
El Govern asegura estar reduciendo el número de LTV y busca mantener la imagen de control sobre el servicio. Sin embargo, las organizaciones de usuarios suelen dirigirse directamente al Ministerio de Transportes, del que dependen Renfe y Adif, ya que consideran que ostenta la autoridad real.
Temporal, desinversión y conflicto laboral: Causas de la crisis
Las autoridades suelen atribuir la crisis a las consecuencias del temporal Harry, que azotó Cataluña a finales de enero. Sin embargo, algunos expertos señalan que este evento climático no fue especialmente extremo en comparación con otros lugares como Cerdeña o Sicilia, donde las afectaciones ferroviarias fueron menores debido a un mejor mantenimiento de la red.
La PTP ha denunciado el retraso de 11 proyectos urgentes para la red. Adrià Ramírez, presidente de la PTP, señala que sin estudios no hay proyectos ni obras, y responsabiliza al Ministerio de Transportes de esta situación, acusándolo de “despriorización endémica de las redes de Cercanías que no son la de Madrid”.
Fuentes del sector reconocen que, si bien el mal estado de la infraestructura es innegable, el conflicto laboral entre los maquinistas de Renfe y la empresa, especialmente en Cataluña, es un factor clave para explicar la prolongación de la crisis.
Estas fuentes señalan que en la R2Sud, los maquinistas han rechazado los nuevos horarios, lo que provoca que los trenes no salgan a su hora. Afirman que la situación actual en Rodalies es producto de la incapacidad de resolver un conflicto laboral en Renfe que se extiende por años.













