
¿Por qué se derrumban los castillos de Castilla-La Mancha?
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Castilla-La Mancha alberga una de las mayores concentraciones de castillos de Europa, con 738 fortalezas distribuidas en 919 municipios. Este vasto patrimonio, que forma parte de los más de 10,000 enclaves históricos de España, se enfrenta a una preocupante realidad: el deterioro y derrumbe de varias estructuras debido a la falta de conservación.
Derrumbes recientes: Escalona y otros casos
El reciente derrumbe de una torre albarrana en el castillo de Escalona, Toledo, ha generado gran atención mediática. Afortunadamente, no hubo heridos, pero el incidente ha puesto de manifiesto el estado precario de muchos castillos en la región.
Otros castillos también han sufrido derrumbes parciales en los últimos años, como los de Almonacid de Toledo y Montalbán, en San Martín de Montalbán. Expertos señalan que otros castillos en Polán, Los Yébenes, Hontanar, Zafra de Záncara, Zorita de los Canes y Moratalaz se encuentran en estado ruinoso.
Falta de mantenimiento: la causa principal
Según Miguel Ángel Bru, arqueólogo y miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, la falta de mantenimiento continuo es la principal causa del deterioro de los castillos. Esta falta de atención, sumada a los daños causados por el clima, guerras y el expolio de materiales a lo largo de los siglos, ha provocado el colapso de muchas estructuras.
Mikel Herrán, arqueólogo y divulgador, coincide en que los castillos que colapsan hoy son el resultado de siglos de transformaciones y falta de intervención en las últimas décadas.
Costos elevados y prioridades
Daniel Pedrero, historiador y gestor del patrimonio cultural, señala que el elevado costo de mantener estas estructuras es un factor clave. Las obras de conservación pueden ascender a millones de euros, lo que dificulta su financiamiento, especialmente cuando los castillos son de propiedad privada.
Aunque las comunidades autónomas ofrecen subvenciones para reparaciones, estas no cubren el costo total, lo que deja a muchos propietarios sin la posibilidad de acceder a ellas.
Pedrero también critica la falta de rigor en la aplicación de sanciones por incumplimiento de la Ley de Patrimonio.
Castillos en uso versus castillos abandonados
La falta de uso también es un factor determinante en la conservación. Los castillos que se mantienen activos tienen más posibilidades de sobrevivir. Antonio González Mayo, arquitecto y divulgador, destaca que los castillos con un uso definido suelen recibir mantenimiento, a diferencia de los edificios abandonados, que se degradan más rápidamente.
La colaboración público-privada para mantener estas edificaciones activas es vista como una alternativa, siempre que el cambio de uso se realice de forma responsable y esté supervisado por las autoridades.
¿Es posible salvarlos a todos?
A pesar de que todos los castillos cuentan con la máxima protección legal como Bienes de Interés Cultural, los expertos consideran inviable la recuperación e intervención en todos ellos, por lo que priorizar aquellos con mayor valor histórico o artístico es inevitable.
Miguel Ángel Bru propone trazar un mapa con todas las fortificaciones, su estado de conservación y sus necesidades, como paso previo a cualquier jerarquización. Este mapa permitiría a la sociedad conocer el estado de los castillos y reclamar su mejor conservación.













