
La Torrija: Un Dulce Clásico Reinventado por el Mejor Panadero del Mundo
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La Semana Santa trae consigo el aroma inconfundible de las torrijas, un dulce protagonista de la gastronomía de Cuaresma. José Roldán, reconocido como el mejor panadero del mundo, defiende la vigencia de la receta clásica de este manjar.
“Es un producto superclásico que en esta época no puede faltar en las casas, y cada familia tiene su forma de hacer”, afirma Roldán, destacando la tradición y diversidad de este postre.
La Receta Perfecta: Tradición e Ingredientes Clave
Aunque la base parezca sencilla, existen múltiples variantes. Roldán comparte su preferencia: “A mí personalmente me gustan, que son muy tradicionales, con un buen pan que podamos hacerlo tipo brioche, pero estando en la tierra de la telera y del pan candeal, pues creo que es el suyo”.
La clave, según el experto, reside en una leche bien infusionada con azúcar, canela y limón. Tras pasar las rebanadas de pan por huevo y freírlas, el resultado es “fantástico”.
Roldán recuerda otras recetas familiares, como la de su abuelo, quien utilizaba vino blanco en lugar de leche y rebozaba las torrijas en azúcar, omitiendo la canela.
Otra alternativa popular es la torrija enmielada, que “le da un toque totalmente diferente y que también tiene su público”, añade Roldán.
Más Allá de la Cuaresma: La Torrija se Consolida
A pesar de su fuerte vínculo con la Cuaresma, el consumo de la torrija se ha extendido a lo largo del año.
“Cada vez se empieza antes”, comenta Roldán, observando cómo este dulce ha ganado un lugar permanente en la gastronomía.
De hecho, es habitual encontrar la torrija como postre en los restaurantes, una prueba de su popularidad que trasciende las fechas santas.
Campeonato Nacional de Torrijas: Reconocimiento a la Tradición
El prestigio de la torrija ha impulsado la creación del primer campeonato a nivel nacional, organizado por la escuela IBP en Córdoba y la asociación Captia. Roldán se muestra sorprendido por la respuesta, con 25 participantes en la primera edición.
El certamen contó con dos modalidades, tradicional y creativa, evidenciando un altísimo nivel. El jurado realizó una cata a ciegas para garantizar la imparcialidad. La panadería Albacar de Córdoba se alzó con el premio, demostrando la calidad del producto local y la “cultura de la tradición y el arraigo” en la provincia.
El Futuro de la Panadería: Un Oficio que se Niega a Desaparecer
Más allá de la torrija, José Roldán lidera un proyecto para asegurar el futuro de la panadería.
Como director técnico, impulsa un programa de formación en el campus de Córdoba para atraer nuevos talentos. “Cada vez tenemos menos profesionales que se quieran dedicar al sector”, lamenta.
La iniciativa busca hacer el oficio “atractivo para la gente joven”, mostrando que “ya no es como el de antes” gracias a la modernización de los procesos, como el uso del frío, que evita tener que empezar a trabajar de madrugada.
Roldán defiende el futuro de su trabajo, un arte que combina técnica y sensibilidad. “Serán de los pocos oficios que no desaparezcan, porque todavía la IA no sabe hacer pan. Te dice cómo se hace, pero de momento no te lo hace por ti”, sentencia.
La pandemia, recuerda, ayudó a que mucha gente valorara la complejidad del sector: “Mucha gente dijo, no es tan fácil el oficio de panadero”. Un oficio que, como las torrijas, se niega a pasar de moda.













