
Javier Diago, Hermandad de Cofradías Penitenciales de Bilbao: "La Semana Santa bilbaína tiene el futuro asegurado"
Bilbao vive hoy, lunes 30 de marzo, una de las citas más populares de su Semana Santa con la Procesión del Nazareno, que tiene previsto recorrer esta tarde Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala. Sin embargo, la gran incógnita vuelve a estar en el cielo, ya que la lluvia amenaza la celebración y obliga a las cofradías a estar pendientes del tiempo casi minuto a minuto.
Javier Diago, responsable de comunicación de la Hermandad de Cofradías Penitenciales de Bilbao, ha reconocido que el panorama no es bueno.
“Lamentablemente no pinta no pinta bien”, ha afirmado, aunque ha asegurado que se apurará hasta el último momento antes de tomar una decisión. Si se suspende, el plan B consiste en celebrar un acto religioso en el interior del templo.
Si el tiempo lo permite, el Nazareno volverá este año con importantes novedades.
La procesión recupera su itinerario tradicional y regresan también las saetas en euskera de la mano de Juanjo Navas, que se escucharán de nuevo tras tres años de ausencia.
Este regreso supone además una combinación inédita, ya que por primera vez confluirán las saetas en euskera con el acompañamiento de las castañuelas de la escuela de Pilar Moreno. Se trata de una fusión que une “algo típicamente andaluz, pues, con algo renovadamente vasco”, en palabras de Diago, y que genera un gran interés.
La procesión del Nazareno no solo es un acto de fe, sino que también se reivindica como una herramienta de cohesión social.
Su recorrido por barrios como San Francisco, Bilbao La Vieja y Zabala busca ser un elemento de encuentro e identidad compartida.
Javier Diago también ha destacado que la Semana Santa bilbaína sigue creciendo, sobre todo entre los más jóvenes. Este relevo generacional es visible en el gran número de niños que participan, lo que le lleva a afirmar que “la Semana Santa de Bilbaina tiene el futuro asegurado desde esa perspectiva”.
Según el portavoz de la Hermandad, los jóvenes se acercan a las cofradías libres de prejuicios, atraídos por el “compañerismo y lo bien que se llevan la gente”.
Este buen ambiente, sumado a la importancia del relato que se saca a la calle, asegura la continuidad de una tradición que este año cuenta con más de 4.300 cofrades y 14 procesiones.













