
Rubén Burgos: "La gente se cansa de ver las mismas caras, pero estoy agradecido de haber hecho feliz a tanta gente"
Valencia Basket ganó el domingo pasado en Tarragona su segunda Copa de la Reina, el décimo título del equipo femenino taronja. Todos bajo la dirección discreta, humilde, pero ganadora de Rubén Burgos. Cuando en el verano de 2017 le ofrecieron el cambio del filial masculino al primer equipo femenino, este valenciano ni pestañeó. Lo que el club piense que es lo mejor.
Así sigue siendo. Incluso en una temporada complicada en la que la mayoría de veces críticas le han apuntado a él. En COPE, hemos hablado con el entrenador más exitoso de la historia de la entidad.
Rubén Burgos, entrenador de Valencia Basket femenino, muy buenas.
Hola, qué tal, buenas.
¿Cómo vivió esos segundos finales, cuando no pueden celebrar porque el entrenador rival pide tiempo muerto a cuatro décimas?
Simplemente les pedí calma y respeto por no celebrar antes del pitido final. Claro que no queríamos ni defender, simplemente íbamos a estar puestas quietas, pero bueno, teníamos que esperar al final del partido para alegrarnos, para disfrutar y para estar agradecidos.
Esta fue mi sensación de agradecimiento y de felicidad por ver que habíamos hecho a mucha gente feliz.
Ha sido la primera competición nacional en tiempo en la que no partís de claras favoritas ¿Sabe mejor este título al no ir a Tarragona con la vitola de obligadas ganadoras?
Bueno, yo tengo mi opinión. Todas las temporadas son complicadas. Cuando ganas mayor porcentaje de partidos o cuando es menor. En cuanto a números, si miramos los datos, están casi todos similares de las últimas cuatro temporadas. Hemos llegado con ganas de competir al máximo, como siempre.
Es cierto que las jugadoras y un grupo como el nuestro, de buenas personas, pero con mucho carácter, no son ajenas a los entornos. Yo intento serlo, he de serlo, porque es como vivimos y hay que dar importancia a lo que la tiene. Así que, para mí, valoro el título, como todos. Con el grupo humano que trabajamos esta temporada estoy muy agradecido, muy feliz y nos hemos ido reconstruyendo durante la temporada. Pero es que siempre cuesta.
Y la palabra favoritas, ¿se escribe o se dice? Pero nadie es favorita. Nunca hemos ido una competición creyendo ni que éramos las mejores, ni que íbamos a ganar, porque todo el mundo intenta competir, todo el mundo da al máximo, todo el mundo es profesional y vive de esto. Así que en ningún momento internamente hemos ido con carteles de favoritas.
Es muy bueno que, pese a cosechar muchos éxitos las últimas temporadas, mantenemos el hambre, mantenemos ese deseo y ese compromiso con nuestra entidad, que nos da tanto. Ha sido o está siendo una temporada complicada por el tema de tener que reinventaros a estas alturas de competición, ni mucho menos tener la plantilla con la que comenzaste la temporada.
Ha sido una temporada donde han sentido el hierro. Muchas críticas se han girado contra usted. ¿Lo ha sentido así?
Primero, eso es normal en este negocio, en cualquier deporte.
También en la sociedad es normal y más cuando llevas mucho tiempo. La gente se cansa de ver las mismas caras. El único título que no ganamos fue la pasada Supercopa. El siguiente que ha habido es esta Copa de la Reina y la hemos ganado. En la Euroliga podríamos haber hecho un mejor papel. Lo he llevado como todas las temporadas, porque, como bien has dicho, todas las temporadas son complicadas.
El motivo es diferente. A veces hay más basket, a veces más fuera de la pista, a veces más planificación, como este año nos está pasando. Hay que construir y reconstruir un grupo, algo que es más complicado durante la competición que en periodos de descanso. ¿Cómo lo he vivido?
Intentando aprender, intentando prepararme para mejorar, intentando apoyarme y delegar en la gente que me rodea. Tengo un staff espectacular y esa ha sido la clave de que hayamos conseguido este título: las jugadoras y el staff. Lo he vivido con la total normalidad y sin dramatizar, porque es que nuestro trabajo es así. Siempre van a aparecer cosas y es lo bueno, y es lo que te hace auto exigirte.
Siempre van a ser complicadas las temporadas. El motivo siempre va a ser diferente y eso es lo chulo, que te ayuda a crecer.
En la final no faltaron los mecenas, Juan Roig y Hortensia Herrero, ni el director general, Enric Carbonell. Una imagen muy potente, que estuvieran en la foto de campeonas a su lado…
Sí, y es muy agradable. Aparte de todo lo que tenía que agradecer a Juan Roig, a Hortensia y a toda la familia, por todo lo que nos han dado durante tantos años. Yo me he beneficiado de eso desde los 11 años. Soy jugador de la cantera, he tenido la suerte de pertenecer al primer equipo y ahora ser entrenador.
Nos han dado un estilo de vida, a nosotros y a la ciudad. Por lo tanto, es mucho agradecimiento y mucho orgullo. Mucho orgullo de hacer el esfuerzo para acompañar al equipo, para dar esa seguridad y esa confianza. Enric nos ha dado confianza en el día a día, cuando tenemos momentos complicados, cuando hay críticas en el entorno, cuando hay dudas. Desde la dirección general, creo que los que trabajamos en el equipo en el día a día, claro que nos ponen las pilas, pero también nos ha dado esa apoyo y yo personalmente agradezco mucho. En especial no ahora que se gana, sino cuando vienen mal dadas. Es muy importante para los que dirigimos el equipo y para los que jugamos.
Una imagen muy emotiva es el abrazo entre Berni Álvarez, ex de Valencia Basket y actual conseller d’Esport catalán, en la entrega de trofeos…
Sí, estuvo muy guay y emocionó también a mucha gente, porque ha visto que hemos hecho bien. Estos ya no están en camisetas de tirantes.
Uno conseller, el otro entrenador, lo otro ya ha pasado. Berni es una súper persona, a mí me ha influido mucho, desde que era joven, con su personalidad me ha ayudado y siempre ha sido un referente. Estoy muy contento por él, por la responsabilidad que tiene, por el momento en el que le llega y lo bien que está haciendo. Su trabajo es mucho más complicado que entrenar a un equipo de basket, sin ningún duda. Son detalles que recordaré. Seguro que nos recordaremos del triple de Leo, del uno contra uno de Raquel, del rebote de Buenavida, igual se recuerdan menos, se nos recuerdan de la victoria y de los detalles emocionales de las personas que forman parte de eso.
¿A nivel contractual qué le queda?
Varios miembros del staff, esta temporada terminamos un contrato de tres años de duración, que habíamos firmado y veremos la situación, cómo avanza. Yo creo que todos, con la naturalidad y la normalidad de sentirnos personas de club, entrenadores de club.
En mi caso de masculino, femenino, de formación, ha sido el trayecto que he tenido y ese es mi compromiso y mi razón de ser. Pero vaya, no tengo ninguna respuesta que dar, solo la situación real contractual es esa.
¿Pero le gustaría seguir?
Es que estoy en mi casa, estoy muy agradecido y creo que se me nota. Ni lo miro, pero supongo que la mejor predisposición es sentirme válido para Valencia Basket y poder colaborar en el proyecto deportivo, en la posición en la que yo pude ayudar a crecer la entidad.
Le hacemos la pregunta desde otro ángulo ¿Se ha planteado en algún momento que hasta aquí hemos llegado y, además, qué bonito ha sido?
No me ha surgido, también trabajo bastante con personas de apoyo de forma individual, psicológicamente, en mí, en mi persona, no solo como entrenador, también como persona. Creo que eso no ha llegado y el factor diferencial es las personas que me rodean, mis compañeros de staff, ese apoyo, esa seguridad, esa tranquilidad, esa ilusión, a través de ellos, hace que yo tenga igual o más cada día.
Su ayuda es la que hace que yo no tenga ni media duda.
Rubén Burgos, campeón, gracias por estar en directo en la sintonía de Deportes de Valencia, que lo disfruten…
Genial, muchas gracias, un abrazo. Enseguida seguimos hablando de Valencia B













