
La difícil situación en Gaza relatada por un sacerdote español
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El sacerdote español Carlos Ferrero, superior del instituto del Verbo Encarnado en Tierra Santa, ha ofrecido un relato de la precaria situación que se vive en la Franja de Gaza. A pesar de haber podido celebrar el Domingo de Ramos en su parroquia, los bombardeos continúan siendo una constante.
“Durante la noche, toda la mañana, se escucha en cualquier momento, hemos escuchado dos explosiones muy fuertes y muy cercanas a nosotros”, explicó el padre Ferrero, describiendo la persistente atmósfera de temor.
Escasez de ayuda y veto al Patriarca de Jerusalén
Aunque gran parte de los refugiados que encontraron refugio en la parroquia de la Sagrada Familia han podido trasladarse, el sacerdote lamentó la insuficiente llegada de ayuda humanitaria, contrastando con la disponibilidad de productos en el mercado, inaccesibles para la mayoría debido a la falta de recursos económicos.
“Es una situación realmente muy difícil para todos, sobre todo para la gente que tiene menos recursos”, subrayó.
El padre Ferrero también expresó su consternación por la noticia de que las autoridades israelíes impidieran la entrada al cardenal y Patriarca de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, al Santo Sepulcro. “Realmente golpea de una manera notable todo el status quo, el acuerdo siempre ha sido así, siempre se ha respetado”, afirmó, refiriéndose a las históricas normas que rigen el acceso a los lugares sagrados.
Un acto incomprensible
Para el sacerdote, la decisión fue incomprensible.
“El patriarca estaba caminando con el custodio que es el superior de los franciscanos en Tierra Santa y los frenaron en el camino y le dijeron que vuelvan a su casa. Es una cosa increíble, impensable, creo que inimaginable diría yo”, declaró, evidenciando su preocupación por la excepcionalidad del suceso.
La respuesta del Cardenal Pizzaballa
La reacción del cardenal Pizzaballa ante la prohibición fue elogiada por Ferrero.
El Patriarca se dirigió al Monte de los Olivos y, desde allí, con una reliquia de la Santa Cruz, bendijo la ciudad de Jerusalén, invocando la paz y la reconciliación. “Realmente firme, iluminado en la fe, sostenido por Dios”, describió el padre Ferrero.
Para el sacerdote, la imagen del cardenal, ampliamente difundida, representa un ejemplo de coherencia.
“Eso es magnífico, eso muestra cómo desde el evangelio el cardenal responde a todas las situaciones”, concluyó.













