
Tensión en los aeropuertos: UGT acusa a Globalia de vulnerar el derecho a huelga
El sindicato UGT ha decidido mantener la convocatoria de huelga en los servicios de handling de la empresa Globalia Groundforce, que afecta a varios aeropuertos del país. La movilización, que consiste en paros parciales, se produce por lo que el sindicato califica como un flagrante incumplimiento del convenio colectivo en materia salarial. La tensión entre ambas partes ha escalado hasta el plano judicial, donde la Audiencia Nacional ha terminado por dar la razón a los trabajadores, avalando la legalidad de la huelga y desestimando las pretensiones de la compañía.
El detonante de las movilizaciones se remonta al periodo posterior a la pandemia. Según explica José Antonio Ramírez, responsable del sector Aéreo de UGT, la compañía Globalia Groundforce solicitó un rescate económico al Gobierno y, paralelamente, pidió a sus trabajadores un esfuerzo en forma de contención salarial.
Este acuerdo implicaba renunciar a las subidas vinculadas al IPC de manera temporal, con la condición de que los salarios se actualizarían progresivamente hasta el año 2026, tal como quedó reflejado en el convenio. Sin embargo, ese compromiso es el que ahora la empresa se niega a cumplir.
José Antonio Ramírez ha sido tajante al respecto en sus declaraciones, donde resume la situación de forma clara y directa. “El motivo es un incumplimiento de convenio, puro y duro”, ha sentenciado el responsable sindical. Ramírez ha recordado que los trabajadores accedieron a la petición de la empresa en un momento delicado, pero ahora exigen que se cumpla lo pactado por escrito.
La negativa de la compañía a aplicar las subidas salariales correspondientes ha sido la causa directa que ha llevado a los trabajadores a iniciar las movilizaciones para defender sus derechos laborales.
A diferencia de otras huelgas, los paros convocados por UGT no son de carácter indefinido ni total. Se trata de paros parciales que se llevan a cabo en franjas horarias concretas durante los miércoles y viernes. Esta modalidad de protesta busca tener un impacto visible en la operativa diaria de los aeropuertos sin llegar a una paralización completa de los servicios. La elección de estos días y momentos específicos responde a una estrategia para maximizar la visibilidad de sus reclamaciones y presionar a la dirección de la empresa de manera sostenida en el tiempo.
El servicio de handling es fundamental para el correcto funcionamiento de cualquier aeropuerto.
Abarca todas las operaciones de asistencia en tierra tanto al pasajero como al avión. Como detalla Ramírez, estas tareas incluyen “la atención al pasaje en toda su escala, y al avión en toda su escala, con el equipaje y el pasaje”. En la práctica, son los responsables de coordinar el avión desde que aterriza, gestionar el equipaje, el catering o el combustible, con el objetivo final de que “el avión llegue en hora, salga en hora y que todo el mundo tenga su equipaje en su destino”.
Uno de los puntos más conflictivos ha sido la gestión de los servicios mínimos. El sindicato ha denunciado que la empresa ha intentado boicotear la huelga a través de una práctica que consideran abusiva.
Según UGT, aunque los servicios mínimos se fijaron en torno a un 79-80%, la compañía ha concentrado a toda la plantilla disponible durante las franjas horarias de los paros. Esta maniobra, según los convocantes, provoca que en la práctica haya “casi un cien por cien de los trabajadores” activos durante la huelga, lo que anula por completo su efectividad y supone una “vulneración del derecho a la huelga”.
Esta situación llevó a UGT a presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo y a consultar a su gabinete jurídico. La empresa, por su parte, intentó que la huelga fuera declarada ilegal, pero sus argumentos no prosperaron. La Audiencia Nacional desestimó las medidas cautelares solicitadas por Globalia y falló a favor de los trabajadores.
“La Audiencia Nacional se ha pronunciado a favor de los convocantes y ha dicho que la huelga está amparada y que el grupo Globalia no tenía razón en sus fundamentos jurídicos”, ha confirmado Ramírez. Esta victoria judicial ha supuesto un respaldo clave para la plantilla y ha reforzado la legitimidad de sus reclamaciones.
Con el aval de la justicia, el sindicato y los trabajadores de Groundforce continúan con el calendario de movilizaciones previsto. La resolución del conflicto parece lejana mientras la compañía no acceda a cumplir con las condiciones salariales firmadas en el convenio. La huelga seguirá afectando a la operativa de los servicios en tierra durante las jornadas de paro, una medida de presión que los trabajadores consideran indispensable para defender lo que consideran justo y que ahora cuenta con el respaldo de los tribunales.













